La idea surgió de golpe. Hace aproximadamente un año, Juan Ángel y su pareja viajaban por una carretera secundaria de Teruel cuando, de pronto, vieron a un motorista accidentado. Pararon su coche y avisaron a los servicios de emergencia. Era un joven de unos treinta años que poco antes les había adelantado. No iba demasiado deprisa ni circulaba de forma imprudente. Simplemente sufrió un accidente. Le socorrieron como pudieron, pero sus heridas eran muy graves y las asistencias no llegaron a tiempo. Prácticamente se murió ante sus ojos.
«Aquello nos causó una fuerte impresión -recuerda Juan Ángel todavía con cierta emoción-. Durante un tiempo no dejé de pensar en que ese chico, que antes de aquel accidente seguramente tendría toda la vida por delante, murió en cuestión de minutos y ni siquiera tuvo la ocasión de dejar un mensaje para sus padres, o para su novia, si la tuviese, quién sabe si para sus hijos...»
Una idea fue tomando forma en su cabeza a medida que seguía dándole vueltas al asunto: «Hoy en día estamos expuestos a sufrir un accidente de tráfico, una enfermedad o un accidente laboral y el ritmo de vida que nos exige la sociedad a menudo nos impide expresar nuestros sentimientos con la frecuencia que sería recomendable. ¿Cómo dejar nuestro legado en previsión de que podamos sufrir cualquier percance que nos impida transmitir nuestros sentimientos a nuestros seres queridos?»
Fruto de aquella experiencia y de aquella inquietud, después de nueve meses de investigaciones y pruebas, la empresa riojana IBD Software, dirigida por Juan Ángel Baltar, ha desarrollado Treemember, lo que su impulsor define como «la primera caja fuerte virtual donde legar recuerdos personales y documentos».
A través de Internet (www.tree- member.com) este 'buzón para mensajes póstumos' «ofrece utilidades exponencialmente mayores a las de una caja fuerte física -asegura Baltar- ya que cada propietario puede salvaguardar desde documentos electrónicos hasta vídeos personales, dedicatorias, fotografías y música que quiera compartir en determinado momento con personas concretas».
Deja tu semilla
El sistema consiste en comprar capacidad en un servidor (tres megas por tres euros, y así paquetes de 10, 30, 50 o 100 Mb, con tarifas de hasta 38 euros). El propietario de la cuenta puede añadir o eliminar cuantos archivos desee de su perfil y los datos de sus destinatarios para que el servidor los envíe llegado el momento. Al subir cada archivo a su perfil el usuario establece si desea reservar el contenido para uso exclusivamente personal o elegir un posible destinatario final.
Para ello debe nombrar un albacea electrónico, que será el encargado de introducir unas claves solo en las situaciones que el propietario le haya indicado. El sistema realiza un proceso de comprobación en el que propietario de la cuenta es informado de la activación realizada por el albacea, lo que le permite controlar el proceso. A diferencia de otras herramientas y redes sociales, Treemember garantiza la destrucción de los archivos una vez son enviados a sus destinatarios, así como la privacidad de los mismos durante su custodia.
Con tan solo una semana en activo, un sencillo anuncio anima a registrarse en este peculiar banco: 'Tus recuerdos. Lo que siempre quisiste decir y nunca pudiste. Esos documentos importantes. Algunos mensajes especiales. Íntimo y privado. Deja tu semilla'.