La Consejería de Educación del Gobierno de La Rioja ya ha puesto en marcha todos los resortes necesarios para, a finales del presente curso escolar, tener sobre la mesa la redacción del segundo plan de Formación Profesional. Un plan con el que se pretende abordar y acomodar esos estudios a la realidad actual y que verá la luz con un horizonte temporal que finalizará en el 2015.
El calendario con el que trabajan los responsables de Educación arranca ya con un proceso de análisis del primer plan en el que se identificarán las líneas a mejorar. Entre febrero y marzo se pondrán en marcha grupos de trabajo que abordarán las principales áreas de intervención para, los dos meses siguientes, difundir y recoger sugerencias de toda la comunidad educativa, sindicatos y empresarios y poder presentar el texto final al Consejo de Formación Profesional.
Cuatro serán los ejes sobre los que pivotará este nuevo plan de Formación Profesional. El primero de ellos es el reconocimiento de las competencias profesionales adquiridas a través de la experiencia laboral. En este sentido, el director general de Educación, Abel Bayo, apunta que se prestará especial atención «al ámbito de la dependencia, de la educación infantil, de la atención sociosanitaria y otras de menor nivel como servicios de restauración y bar o el mantenimiento de vehículos».
Así, el objetivo es que los trabajadores que no tienen un título pero sí experiencia, vean reconocidas esas competencias. En este sentido, en las próximas semanas se pondrán en marcha dos procesos de evaluación y acreditación de competencias con 200 plazas en el ámbito de la dependencia y 65 en educación infantil.
A distancia
El segundo de los ejes del plan es el establecimiento de la FP a distancia, «para conciliar la formación y la vida laboral», destaca Bayo. Una iniciativa que se puso en marcha en el 2009 a través de una plataforma impulsada por el Ministerio de Educación y a través de la que, en la actualidad, La Rioja imparte un ciclo superior de Educación Infantil. Así, el objetivo es potenciar esta vía y «adaptar currículos» de otras titulaciones para implementarlas.
El tercer eje es el desarrollo de los centros integrados en los que se imparta la FP para el empleo y la del sistema educativo. El cuarto y último pasaría por «establecer un sistema integrado de información y orientación laboral entre centros educativos y servicios públicos de empleo y organismos de orientación laboral».
Para llegar a buen puerto, Educación confía en lograr la implicación de «todo aquel que tenga algo que decir», explica Bayo. Así, durante las primeras fases se confía en que trabajen de la mano las consejerías afectadas (Educación e Industria), directores y docentes, Cámara de Comercio y FER y sindicatos para elaborar un documento «que recoja las aportaciones de todos». Además, se tratará de «vertebrar formativamente» a la región con el fin de dar una respuesta adecuada a las diferencias geográficas del tejido empresarial de La Rioja.
De igual manera, Bayo apunta que una las 'consecuencias' de este nuevo plan, entre otras, será «combatir el abandono escolar temprano», ademas de mantener los estándares de calidad que han situado a la Formación Profesional entre las mejores del país.