Sonriente, satisfecho y relajado, pero, a la vez, firme, decidido y rotundo. Nada distrae a Pedro Sanz, ni siquiera en la despedida de un año en el que su partido ha arrasado en las urnas hasta volver a teñir de azul el Palacete regional, la Alcaldía de Logroño y La Moncloa. Con el compromiso de no subir los impuestos ni impulsar podas en política social, el jefe del Ejecutivo advierte de que se mantendrá alerta hasta que la crisis sanitaria por la atención a los vecinos vascos y navarros tenga una solución definitiva y bondadosa con los intereses de la comunidad. «Yo no me voy a arrugar, en absoluto, y si tengo que volver a cerrar las puertas lo haré. Pueden decir lo que quieran y se podrá armar la que se tenga que armar, pero del dinero de los riojanos no se van a aprovechar», remacha.
TRIUNFOS ELECTORALES
Satisfecho con el equipo de «gente preparada, con nivel y experiencia» del Gobierno nombrado por Mariano Rajoy, Pedro Sanz reedita su compromiso con La Rioja.
- ¿Ha rechazado alguna invitación del presidente del Gobierno de España para instalarse en Madrid?
- No he rechazado nada porque tampoco he dado pie a que me lo ofrezcan. También quiero decirle que el día que yo quiera algo lo pediré y estoy seguro de que no me dirán que no, por mi trayectoria personal y porque estamos ante un partido que sabe reconocer el trabajo.
- ¿Su compromiso con La Rioja se extiende a toda la legislatura?
- Sin lugar a dudas. Yo sé que voy a los ministerios y tengo fama de que exijo y que, a veces, soy un poco vehemente; no me importa tener esa fama, por lo menos saben que hablo con claridad.
- ¿Y después? ¿Sabe que si decide presentarse a las próximas elecciones parte de sus posibles votantes no había nacido cuando usted era ya presidente? ¿Cómo le suena?
- Pues fíjese... A veces me suena a que no quiero equivocarme una vez más. Ya dije en su día que iba a estar 8 años y llevo 16, para qué le voy a decir qué va a pasar dentro de 4. No tengo ni idea, Dios y el santo del día proveerán, que dicen en mi pueblo.
- Luego hablaremos de la crisis, pero no me negará que su año ha quedado para enmarcar. Quinta mayoría absoluta en las autonómicas, Alcaldía de Logroño, Rajoy en La Moncloa, la boda de su hija.
- Sí, yo creo que ha sido un buen año, pero gracias a la confianza y a la generosidad de los riojanos, y nunca será suficiente el reconocimiento y la gratitud que yo exprese. Hemos colocado al partido donde nunca ha estado en la historia y el PSOE, por abajo, también está donde nunca había llegado. Eso es motivo de satisfacción, pero también de responsabilidad y compromiso, porque cuando uno sube lo que le puede pasar es que baje. Sinceramente, yo tenía una espina clavada por la pérdida de la Alcaldía de Logroño, porque fue ajustada, quizá porque nos descuidamos y nos fiamos demasiado, pero también de eso se aprende.
- A lo largo de la legislatura usted defendió siempre a sus consejeros, pero algunos fueron relevados y han desaparecido de la escena. ¿Se sintió decepcionado por alguien?
- Muchos han desaparecido de la vida política. No me he sentido decepcionado por nadie, a todos les debo gratitud por el trabajo desarrollado y por la lealtad que me han mostrado. Han sido varios, Félix Revuelta, Manuel Arenilla, Felipe Ruiz, Luis Torres, Arancha (Vallejo), Luis Alegre, Conrado (Escobar), Sagrario (Loza)... no quisiera dejarme a ninguno, Juanjo (Muñoz), Pedro Soto... Cada uno ha tenido en un momento la suerte o la decisión del presidente de que encajaban en el equipo. ¿Que puede doler? Por supuesto y si el día que yo me vaya de aquí no me duele, preocúpense. ¡Qué triste sería!
CRISIS ECONÓMICA
- Con la que está cayendo y con casi 25.000 desempleados entenderá que suene poco creíble el reto de reducir la tasa de paro al 9%.
- En el País Vasco hablan del 8, con la diferencia de que los sindicatos y empresarios no quieren firmar con el lehendakari y aquí sí. Yo siempre digo que el nivel de autoestima es una garantía para afrontar los grandes retos, que requieren esfuerzo y sacrificio. Hay que marcarse metas y éstas no pueden ser cortas, sino ambiciosas, con sentido y valor. Yo tengo la seguridad de que el Gobierno de España va a generar actividad económica poco a poco y si en vez de en el 9% nos quedamos en el 10 no me voy a clavar ningún puñal. La meta hay que marcarla y sería triste que un gobierno saliese rendido y dijese: «Nada, que no podemos hacer nada, quietos en casa».
- ¿Qué les dice a los funcionarios? ¿Habrá recortes o más horas?
- Mire, yo conozco muy bien al personal funcionario, porque yo lo soy, y creo que la imagen que se tiene es tan injusta como la que hay de los políticos. Desde el año 95 asumí la responsabilidad de lograr la homologación retributiva de los sueldos de esta comunidad con el conjunto de España. Hemos avanzado mucho y hemos logrado mejorar las condiciones y en esa tarea hay que ir. Eso no quiere decir que no tengamos que exigirles en su trabajo, en su dedicación y en su ilusión por trabajar por el mejor servicio. Nosotros no hemos tenido nunca, y toco madera, una huelga de funcionarios contra el Gobierno de La Rioja. No vamos a rebajar más de lo que hemos hecho, no vamos a tocar nada de momento. Hombre, si las cosas se ponen peor y peor y peor, habrá que plantearlo. Hemos recortado, de acuerdo con los sindicatos, los liberados y hemos hecho algún ajuste más, como los días de vacaciones por la antigüedad, pero nosotros no vamos a tocar los complementos específicos, que es lo único que podemos tocar, porque el sueldo base la marca el Gobierno de España.
SITUACIÓN FINANCIERA
- A finales de septiembre la deuda riojana se elevaba a 933 millones de euros. ¿Cómo cerramos el año?
- La deuda fluctúa mes a mes en función de las circunstancias, pero la viva, la real, con la que cerraremos el ejercicio está en unos 870 millones de euros. ¿Mucha? Bueno. ¿Me gustaría tener menos? Por supuesto, nuestro objetivo es bajarla para que tenga menos carga de intereses, pero no a costa de subir los impuestos, que sería lo fácil. Si colocásemos los impuestos cómo en 1995, la deuda bajaba en poco rato a 400 millones. Nuestro objetivo es que a finales del 2012 aparezca el 7 en vez del 8 al comienzo de la cifra, aunque sean 790 millones.
- Se dejó de pagar a las farmacias...
- No, nunca. Las farmacias presentan las facturas el día 10 del mes siguiente y el día 20 se les pagaba, en 10 días. Cuando se puso la prima de riesgo al 400% les dijimos que en lugar del 20 les íbamos a pagar al mes siguiente. Ahora cobran en 30 días, las presentan el día 10 y se les paga el 10 del mes siguiente. Jamás se les ha dejado de pagar.
- Entiendo que no existe preocupación ante la situación financiera de la Comunidad. ¿Es así?
- No. Mire, todos los 28 de mes pagamos la nómina y la de diciembre ya está pagada, con la extra incluida, desde el día 21 o 22. No tenemos ningún problema y además vamos a cerrar el ejercicio cumpliendo el plan de estabilidad, que igual somos la única comunidad en conseguirlo.
DEUDA DEL ESTADO
- No quiero olvidar otro debe, la deuda histórica con La Rioja que arrastra el Estado y que usted apuntaba en un cuaderno. ¿Cuál es la cifra? ¿Se la va a reclamar a Rajoy?
- Tengo el cuaderno arriba y me parece que estamos en 798 millones. Nosotros haremos cuentas, también del artículo 46, y no me importa que la deuda se pueda saldar con algún edificio, como el del Banco de España o el de Correos. Y hablo de los dos.
- ¿Tiene confianza en que Rajoy sea más generoso que Zapatero?
- Mucho más generoso. Zapatero no ha sido generoso; al revés, me quitó el caramelo después de decirme que me lo daba.
- ¿Se refiere al Banco de España?
- Sí, claro. Cuando hablamos del artículo 46, Zapatero me pidió que le enviará el texto del convenio con el Gobierno de Aznar, aquellos 21 millones para el Palacio de Congresos. Luego, enredaron los socialistas de aquí, yo creo que no fue cosa de Zapatero, y ahí está el edificio del Banco de España muriéndose de risa.
- La situación económica ha levantado incluso ciertas voces contra el sistema de las autonomías.
- Lo bueno de la crisis es que nos permite reflexionar y debatir sobre el sistema, pero no debe hacerse desde el acaloramiento y reclamando que se quite todo y que se acaben las autonomías, sino desde la serenidad. Esta comunidad no sería lo que es si no fuese por el Estado autonómico, aunque a mí me parece lógico pensar que hay algunas cuestiones que habría que ajustar. No obstante, aquí hemos sido muy prudentes y muy austeros planificando y ordenando las infraestructuras administrativas y los servicios. Hay que evitar que haya duplicidades y aprovechar mejor los recursos económicos, pero el Estado autonómico debe prevalecer a futuro.
- ¿En ese sentido habría que entender el 'rejonazo' a la Defensora del Pueblo?
- Hay comunidades que no tienen, como Cantabria, y hay un órgano a nivel nacional que te lo resuelve. Ahí podría haber una duplicidad, posiblemente, y tenemos que definir qué modelo de Defensor del Pueblo queremos. Lo ha puesto en marcha este Gobierno, pero hay que racionalizar. Si tenía un presupuesto cercano a los 600.000 euros y se baja a 400.000, no es tan drástico el tema, es un tercio que puede irse en un coche y chófer o en una secretaría general cuyos servicios puede prestárselos el Parlamento. Yo no me rasgo las vestiduras porque hayamos estado 25 años sin Defensoría y llevemos cinco con esa figura. Yo no le voy a bajar el sueldo a la Defensora del Pueblo, pero habrá que ajustar ciertas cuestiones, es algo de sentido común. Podíamos haber eliminado la oficina, también pensé en la suspensión temporal...
- ¿Se eliminará?
- De momento no, pero sí que ponemos unas condiciones. En cualquier caso, para que quede todo claro, quiero valorar muy positivamente como profesional a la Defensora del Pueblo y su trabajo.
POLÍTICAS SOCIALES
- Usted se ha comprometido a no subir los impuestos ni a recortar en políticas sociales, pero hay quejas en el sector educativo y mucha preocupación entre los profesionales de Servicios Sociales.
- Se está produciendo un fenómeno social en esta comunidad y también en el PSOE, que está alimentándolo, y como no saben cómo deteriorar al Gobierno de La Rioja no distinguen lo que es un ajuste de lo que es una reorganización. En Educación hemos recortado, pero en la construcción de nuevos colegios y porque nuestra red de infraestructura educativas es ejemplar. En lo demás, no. En cuanto a personal, en el 2011 ha habido 99 profesores más que en el 2010; y en dotación de material, el otro día repartíamos 1.500 ordenadores portátiles, pizarras electrónicas... lo que pidan. Pero hay más, el porcentaje de alumnos en la escuela pública es el 69% y en la concertada, del 31% cuando presupuestariamente el Gobierno de La Rioja dedica el 84% a la pública y el 16% y a la concertada. ¡Que se atreva alguien a criticarnos! Vamos. Es la demagogia, cuando la ratio en la concertada está en 25 alumnos por aula y en la pública, en 22.
- Hablaba de Servicios Sociales. ¿Por qué se elimina el cupo obligatorio de un asistente social por cada 4.000 habitantes?
- Yo comprendo que para los socialistas Pedro Sanz es muy incómodo desde el punto de vista de su política social porque es un hombre muy sensible respecto a esos temas. En 1995 los servicios públicos básicos llegaban únicamente al 60% de los riojanos, hoy al 100%, con asistentes sociales en todos los rincones. Qué me van a contar a mí si somos la comunidad que más dinero da por habitante en gasto social, 161 euros, cuando Cantabria, que es la segunda, da 140 y la media nacional está en 70. En lo de los asistentes sociales ocurre que los ayuntamientos de Logroño, Calahorra y Lardero eran los únicos que no cumplían con la ley porque tendrían que plantearse unas plantillas enormes de asistentes sociales. Lo que hacemos es regular y ordenar el sistema y yo reto a quien quiera a que el día que quitemos un solo asistente social me dé una bofetada en la cara.
CRISIS SANITARIA
- Educación y Servicios Sociales, la pata social se completa con Sanidad y no podemos eludir la batalla sanitaria con el País Vasco. ¿Cómo va a acabar?
- Por muchas razones estoy satisfecho y orgulloso, pero no en lo personal, sino por los riojanos, porque creo que hemos planteado algo que tiene que ver con la esencia, con la identidad, con la personalidad, con el derecho, con poner las cosas que son nuestras sobre la mesa. Las hemos defendido bien y hemos dado un salto cualitativo en lo que ha sido la historia de esta comunidad en la que siempre hemos estamos sometidos por el qué dirán. La oposición me acusó de las formas, pero ¿cuáles hubiesen sido las adecuadas? ¿Si hubiésemos seguido atendiendo mientras negociábamos usted cree que hubiéramos firmado algo? ¡Pero si desde el primer momento intentaron cargarnos el mochuelo de que era una responsabilidad nuestra atenderles porque están cerca! Nos llamaron antivascos, insolidarios... Fuimos lo suficientemente valientes, aunque lo he pasado muy mal, en lo personal y en lo político. Pero era una obligación porque era mucho dinero y porque, de vez en cuando, hay que poner a cada uno en su sitio.
- ¿Y las críticas políticas?
- Bueno, cuando alguna persona ya muy mayor y en proceso de retiro político y que no puede tener muchas luces pero de vez en cuando comenta algo (en referencia a Iñaki Anasagasti), en lugar de hacerme daño, me ha hecho un favor. Si a ellos les ha dolido que un vasco venga aquí a firmar, pues olé tus narices, algo hemos conseguido porque hasta ahora había que ir allí a ponerse casi de rodillas.
- Pero, ¿no se ha deteriorado la imagen de los riojanos en España?
- Sólo le voy a decir una cosa, en España nos quieren mucho más a los riojanos que a otros.
- ¿Va bien orientada la negociación de cara al 29 de febrero?
- Sí, va bien y esta semana pasada ha habido una reunión de la comisión de seguimiento, con los dos gerentes, y vamos viendo las cosas día a día y mes a mes y haremos cuentas. Y ya saben que ahí yo no me voy a arrugar, en absoluto, y si tengo que volver a cerrar las puertas lo haré. Pueden decir lo que quieran y se podrá armar la que se tenga que armar, pero que del dinero de los riojanos no se van a aprovechar, también es cierto. Otra cosa es que hablemos de aquellas especialidades que requieren una atención y un pago a aquellas comunidades que tienen un centro de referencia. ¿Las urgencias? Lo mismo. ¡Si está todo protocolizado! Lo que pasa que aquí ha habido un abuso y que un médico de cabecera te mande a pacientes de otra provincia o de otra comunidad no pasaba ni con el Insalud.
- Al margen de la polémica sanitaria, ¿cómo están las relaciones con el País Vasco tras los fallos de la Justicia sobre las vacaciones fiscales?
- Pues fíjese, yo le diría que teníamos mejor relación con el PNV gobernando el País Vasco que con el PSOE. Las relaciones son más o menos normales entre los consejeros. Sí es cierto que el lehendakari habló en su día de normalizar las relaciones con los vecinos, pero me temo que cuando le apetezca a él, a lo mejor no nos apetece a nosotros.
- ¿No ha mantenido nunca un encuentro con Patxi López?
- Nunca. He mantenido más relación con Ardanza e Ibarretxe que con el señor López este, que, por cierto, en todo el asunto de la Sanidad ha estado más preocupado de la Secretaría General de su partido que de la polémica, en la que no entró nunca hasta lo de los abortos famosos.