Actuar rápido, vivir mejor

El protocolo suple la unidad de ictus que existe en otros centros con un sistema integral de prevención que actúa en menos de 4,5 horas desde el infarto cerebral Salud ha activado 112 veces en un año el 'Código ictus' de actuación urgente

E. SÁENZLOGROÑO.
Actuar rápido, vivir mejor

El 'Código ictus' implementado por la Consejería de Salud desde marzo del año pasado ya ha cosechado sus primeros resultados. En sólo un ejercicio, este protocolo coordinado y multidisciplinar en el que actúan diferentes servicios y urgencias sanitarios ha sido activado en 112 casos, 28 de los cuales han sido susceptibles de tratamiento fibrinolítico.

La inmediatez que concede esta actuación ha favorecido el tratamiento precoz a estos pacientes en las 4,5 horas siguientes a la afección, previniendo los daños cerebrales que provoca el infarto y elevando exponencialmente las posibilidades de recuperación del afectado. La trascendencia de este sistema se multiplica por las características de esta patología que ataca cada año a cerca de 800 riojanos con una incidencia anual de 200 casos por cada 100.000 habitantes (en sintonía con la media nacional), con especial prevalencia entre personas de 65 a 74 años con factores agravantes tales como hipertensión, diabetes o hipercolesterol.

Como explica la gerente del Área de Salud de La Rioja, María Luz de los Mártires, los ictus se subdividen en dos tipos: isquémicos -el 85% del total- y hemorrágicos. Es en los primeros donde cobra validez el 'Código ictus', cuyo primer eslabón de detección reside tanto en la actuación del servicio de urgencias o el médico de cabecera si detecta una sospecha clínica.

En caso de que no concurran circunstancias agregadas como enfermedad grave, demencia incapacitante o patología con corta esperanzada de vida, el médico de la Unidad Móvil de Emergencias activa el protocolo. Ya durante el trayecto de la UME hasta el Hospital San Pedro comienza el tratamiento inicial prehospitalario con el contacto entre el médico regular del 061 y el neurólogo. Una vez trasladado al centro, un TAC determina las características del ictus identificando los pacientes subsidiarios de tratamiento fibrinolítico y la posibilidad de administrarlo de la forma más efectiva para lisar el trombo y recuperar el riego sanguíneo en el tiempo adecuado para amortiguar al máximo los efectos en las neuronas.

El código se prolonga durante el ingreso hospitalario, donde se comienza la recuperación del pacientes de la mano del médico rehabilitador y el neurólogo que se encargan de articular la fisioterapia. Una vez que el afectado ha sido dado de alta, el proceso se prolonga en el ámbito ambulatorio, e incluso está previsto la intervención en el Carpa en caso de precisar también logopedia. El tratamiento conjunto dura entre 3 y 6 meses dependiendo de la edad y la severidad de la lesión inicial, y se alcanza el techo de la mejoría funcional pasado aproximadamente medio año. Como media, el 90% logra caminar con plena autonomía o con una pequeña ayuda técnica (bastón).

Adormecimiento o debilidad repentinos del rostro, extremidades o un lado del cuerpo, pérdida súbita o dificultades en la visión, confusión, torpeza en el habla, dolor de cabeza repentino o severo o inestabilidad son algunos de los síntomas de estos accidentes cerebrovasculares que en La Rioja suponen la segunda causa de muerte en hombres y la primera en mujeres.

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