Frente al ruido ensordecedor que procede de otras Comunidades Autónomas en las que las manifestaciones y las jornadas de huelga de los docentes se han convertido en el día a día, el Ejecutivo riojano ha preferido reducir a la mínima expresión los recortes en Educación. Tanto que no se puede hablar de recorte propiamente dicho, sino de retraso y racionalización de inversiones futuras.
Así, de las 68 medidas presentadas ayer, sólo una hace referencia al ámbito educativo y está incluida en el apartado relativo a los nuevos calendarios de ejecución de infraestructuras. Así, según el documento hecho público ayer, el Ejecutivo pretende planificar y racionalizar el plan de infraestructuras de Educación, medida genérica que no concreta las actuaciones específicas y con la que se estima un ahorro anual de un millón de euros. El anuncio de 'no recortes' no es sino la constatación de lo ya confirmado durante el estreno del curso escolar, cuando el titular de Educación, Gonzalo Capellán, aseguró que la inversión educativa era prioritaria y como tal se iba a mantener.
«No han metido la tijera»
Y los responsables sindicales agradecen el compromiso del Ejecutivo regional con la comunidad educativa. Así lo hace, al menos, Mikel Bujanda, secretario general de Enseñanza de Comisiones Obreras: «Frente a otras comunidades que han metido la tijera en el gasto educativo y en la contratación de profesores, La Rioja no ha tomado medidas como el aumento de horas o el recorte de docentes», si bien recuerda que no se completó al cien por cien la sustitución de los docentes jubilados.
«Hay que pedir al Gobierno de La Rioja que siga considerando la Educación, y sobre todo la Educación pública. Hay que pedir que se mantenga la inversión convocando plazas suficientes y que no se recorte los gastos. Este Gobierno, afortunadamente, lo está haciendo así», explicó Bujanda que consideró «normal» que al igual que ha hecho «el Gobierno central, el regional haya decidido retrasar la ejecución de ciertas infraestructuras que no consideran urgentes».