Quien no viera el partido de ayer pensará al ver el resultado que la Sociedad Deportiva Logroñés fue muy superior al Bañuelos. Sin embargo, no fue así. Los de Abadía se impusieron con holgura, eso sí, pero la diferencia en el marcador se basó sólo en detalles de calidad aislados.
En los primeros minutos, sí que los blanquirrojos (que ayer de nuevo jugaron de azul) fueron muy superiores a sus rivales. Para el minuto 4 ya habían gozado de tres saques de esquina a su favor y fue precisamente, tras el lanzamiento del tercero, cuando llegó el primer tanto. Salazar sacó tajada de un barullo en el área en el que los jugadores del Bañuelos reclamaron mano del centrocampista logroñés.
Sólo dos minutos después, la SDL consiguió el segundo gol que parecía dejar el partido visto para sentencia. Olavarrieta recogió un buen pase de Álvaro Iglesias y batió con sangre fría a Hugo. Todo hacía indicar que los de Abadía se iban a dar un paseo militar sobre el terreno de juego de El Poste, pero sucedió lo inesperado. El Bañuelos no se vino abajo y logró igualar la contienda.
Emilio fue el autor de los dos tantos que ponían la igualada. El primero llegó tras un mal pase de Gerardo, que debutó con la SDL, a Pisón que el delantero interceptó para, tras regatear al guardameta, introducir el balón en la portería logroñesa. En el segundo, el jugador del Bañuelos le ganó la espalda a la defensa rival y, ante la salida de Pisón, picó el esférico y certificó el empate.
El partido estaba de nuevo abierto, ya que la Sociedad Deportiva no lograba combinar con acierto. El terreno de juego no daba muchas facilidades a los futbolistas y la dificultad para controlar el balón pasó factura a los blanquirrojos. Pese a eso, los logroñeses lograron irse al descanso con ventaja en el marcador gracias a un penalti, también protestado, por mano de Kone dentro del área. Esaúl se encargó de transformar la pena máxima para devolver la ventaja a los suyos.
Tras la reanudación, el partido resultó bastante más aburrido y sin demasiadas oportunidades. El Bañuelos no logró inquietar a Ricardo Pisón y la SDL consiguió ampliar su ventaja, aunque sin brillo en su juego. Gerardo consiguió el cuarto tanto, de un magistral lanzamiento de falta directa, y Olavarrieta cerró la cuenta cuando ya pasaban cuatro minutos del tiempo reglamentario.