La Salera vivió en la tarde de ayer uno de esos partidos que sirven para valorar el potencial de cada equipo. Náxara y Alfaro son dos conjuntos llamados a luchar por los puestos de privilegio a lo largo de la temporada. Dos equipos renovados en el banquillo y con ganas de demostrar su valía. No fue un extraordinario partido el de ayer, pero se respiro una enorme competitividad, la necesidad de no dar facilidades y la urgencia por explotar al máximo las escasas opciones ofensivas. Un encuentro de poder a poder en el que el empate, posiblemente el resultado más justo, fue roto a doce minutos del final para llevar los tres puntos a Alfaro.
Poco después del saque inicial ya se podía atisbar que sería un choque tremendamente igualado, que se decidiría en detalles. Comenzó algo mejor el Alfaro, con un disparo de Omar a la media vuelta que chocó contra el palo y puso el miedo en el cuerpo a los locales. Pero el paso de los minutos sentó bien al Náxara, que manejaba más el esférico, llegando con peligro por la izquierda con Chisco y apoyándose en la calidad de Orodea y Juan en punta. Nacho cabeceó para que el balón rozase el palo de la meta de Chemi en la mejor ocasión local, mientras que el Alfaro se sacudía la presión justo antes del descanso. Quedaban cuarenta y cinco minutos para acertar y no fallar.
Y el que terminaría haciéndolo fue el Alfaro, que de nuevo arrancó mejor en una segunda mitad que diseño un guión similar. Con buenos cambios de juego y más llegadas por las bandas, los alfareños lo intentaron, aunque con escaso éxito. Las ocasiones no llegaban en ninguna de las dos porterías, las defensas ganaban hasta que el Náxara comenzó a apretar pasado el ecuador. Los blanquiazules hicieron más para adelantarse, apretando desde ambas bandas y sumando efectivos en segunda línea, como Matute o Kopy, que siempre enganchaban con los más adelantados.
Olasagarre fue el primero en avisar con un disparo que golpeó en Toledo para salir a córner. Poco después, Orodea tocó un centro raso de Matute con intención pero sin puntería, ya que el esférico se marchó rozando el palo. Estaban siendo los mejores minutos del Náxara, los de juego más desenfadado. Pero el Alfaro cuenta con un inmenso potencial ofensivo y consiguió al contraataque lo que no logró en sus momentos de dominio. El tan esperado gol llegó en el minuto 78 en una buena internada por banda de Del Puente que mandó un preciso centro al área, donde Sota se elevó para cabecear con poderío al fondo de las mallas.
En un partido en el que el gol se cotizaba tanto, el Alfaro había dado un paso enorme hacia el triunfo. Los najerinos intentaron continuar con el buen juego desplegado anteriormente, pero las prisas y el orden defensivo blanquillo fueron determinantes. Incluso Herce, encarando solo, pudo aumentar la renta del Alfaro en los minutos finales, pero Joserra detuvo su disparo.