La temporada empezó bien para el Náxara. La Estrella es uno de esos campos incómodos donde dejarse puntos es habitual. Pero el conjunto blanquiazul supo imponerse en ataque, pese a que el centro del campo no brilló, con un juego por bandas y una eficacia en el área que llevó el marcador a los cuatro goles. El Calasancio tiene fama de ser un equipo que cada año va de menos a más, pero ayer ya apuntó buenos detalles y dominó en la segunda mitad.
Pero desde los primeros instantes del choque, el Náxara no dio opción. En el minuto 10, De Val puso un saque de esquina cerrado que Matute cabeceó a gol en el área pequeña tras una mala salida de Christian. Pintaban bien las cosas para los visitantes, que combinaban en las bandas con los apoyos de los hombres de la medular y la delantera. Un ejemplo fue la jugada del segundo gol. Desde la izquierda, Orodea condujo el balón hasta las inmediaciones del área, donde abrió a Olasagarre, y en la derecha, el interior najerino envió un preciso centro al segundo palo que De Val enganchó con la zurda de forma brillante.
Pese a ello, el Calasancio no había tenido una mala primera parte. Plantaba cara, trabajando bien para frenar a los najerinos en el centro del campo, pero no llegaba con claridad a las posiciones más ofensivas. Y tras el descanso, siguieron intentándolo, ahora con más claridad. Pudieron recortar distancias en un centro al área pequeña que Asier no acertó a rematar, pero minutos después, en otra bonita jugada, el Náxara puso el tercero. Tras un buen pase de Matute, Sesma envió un forzado pero medido centro al área que Juan cabeceó con precisión al segundo palo.
Pero el equipo local siguió empeñado en recortar distancias y lo consiguió a falta de cinco minutos en un balón en el área que Tato dejó para Óscar empujase a gol. Poco después, el colegiado anuló un tanto a Emilio que hubiese puesto algo de emoción, pero por si había dudas David anotó el cuarto para el Náxara justo antes del final en un disparo cruzado.