La investigadora española MaríaBlasco sustituirá a Mariano Barbacid al frente del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), tal y como decidió ayer el patronato de este organismo, que destacó de ella su excelencia investigadora, proyección internacional y capacidad de liderazgo.
Blasco ha sido elegida tras un proceso de selección nacional e internacional que se ha prolongado durante un año y medio y que comenzó en 2009, cuando Barbacid anunció su decisión de abandonar la dirección del centro.
Fuentes del patronato han informado de que la comisión delegada encargada de llevar ayer a este organismo la lista de científicos para sustituir a Barbacid presentó dos nombres, uno de ellos el de la investigadora MaríaBlasco, por el que finalmente el patronato se ha decantado y ha escogido por unanimidad.
Blasco nació en Alicante en 1965 y en la actualidad dirigía el Programa de Oncología Molecular del CNIO y era vicedirectora de Investigación Básica de dicho centro.
Lleva casi veinte años investigando en laboratorios de España y Estados Unidos y ha publicado más de 140 artículos en las revistas científicas más prestigiosas del mundo (Nature, Science o Cell).
El biólogo molecular Juan Modolell, que ha desarrollado gran parte de su carrera en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, ha valorado el nombramiento como «interesantísimo» el campo en el que está volcada Blasco, se ha mostrado convencido de que sus investigaciones tendrán muchos frutos en la ciencia básica y aplicada, «aunque a largo plazo».
Para César Nombela, catedrático de biología celular y presidente de la Fundación Carmen y Severo Ochoa, Blasco ha desarrollado una carrera «francamente brillante» en varios asuntos, últimamente en el cáncer. Por su parte, el director de programa de Epigenética y Biología del Cáncer en el Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge, Manel Esteller, cree que es «una noticia buena y mala».
«Buena porque una mujer ha accedido a un lugar prominente de dirección de un centro científico, lo que es una señal de normalidad en la sociedad», y «mala porque no es la persona más adecuada, habiendo sido mucho mejor la opción de escoger a una persona ajena al centro seleccionada por un comité de expertos internacionales», ha subrayado.
De la forma actual, «se sigue dando la típica imagen de la endogamia hispánica», según Esteller, quien ha reconocido y agradecido la dedicación de Barbacid «en colocar al CNIO en un lugar prominente de la investigación biomédica del cáncer a nivel mundial», esfuerzo que ha deseado «no se malogre en los próximos años.»
Antes de llegar a la elección de Blasco, el proceso de relevo de Barbacid quedó por dos veces cerrado sin que se encontrara un sustituto -algunos científicos llegaron a declinar la oferta-.
Este proceso, si bien se abrió en el 2009, se ha visto, además, salpicado estas últimas semanas por las diferencias entre Barbacid y el Ministerio de Ciencia e Innovación debido al estado de financiación del programa de terapias experimentales del CNIO que dirige.