La Federación de Enseñanza de CCOO ha pedido que se endurezca la prohibición de financiar a los centros escolares que segreguen por sexo. En una nota de prensa, el sindicato ha criticado que en La Rioja supone «la segregación de 700 alumnos aproximadamente de las 26 unidades que el colegio privado Alcaste tiene subvencionadas, y que significan un desembolso a todos los riojanos de 1,5 millones de euros».
Tras la publicación del proyecto de Ley Integral para la Igualdad de Trato y la no Discriminación, en el que se especifica que no debe «premiarse» con dinero público a los centros educativos que practican la separación de niños y niñas, la Federación de Enseñanza de CCOO pide que se endurezca la prohibición de financiar a los centros escolares que segreguen por sexo.
Pero, sobre todo, espera que no se quede en otra formulación legislativa con escasa plasmación en la realidad. El sindicato insiste en que no nos ayudaba a avanzar en igualdad mantener la obligatoriedad de la enseñanza mixta fuera de las leyes. Prohibida en España por ley en 1939, no se ha introducido obligatoriamente de manera formal hasta la actual LOE, del 2006 que, tras la petición de las organizaciones progresistas, fijó en el artículo 84.3 que «en ningún caso» habrá discriminación por sexo. Por otra parte, en la disposición adicional 25 de dicha ley orgánica se establece que los colegios mixtos «serán objeto de atención preferente y prioritaria».
En contra de lo estipulado en el artículo 14 de la Constitución, la LODE (1985) no incluyó el sexo como causa de no discriminación en relación con el acceso del alumnado a los centros educativos por miedo a algunos sectores de la Iglesia y la derecha. En quince autonomías hay centros y aulas que mantienen al alumnado separado por razón de sexo. La mayoría están concertados en Cataluña, Madrid, Andalucía, Euskadi, Comunidad Valenciana, Galicia, Murcia, Navarra, Asturias, Cantabria, La Rioja, Castilla y León. Aunque estos colegios sólo representan el 0,85% del total del sistema educativo, escolarizar en aulas separadas por sexo vulnera la norma sobre admisión de alumnos y los principios y fines que inspiran el sistema educativo.