Es virtual pero real y este fin de semana, además, tangible. Un centenar largo de alumnos de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) ha podido estrecharse las manos, compartir dudas e inquietudes y, sobre todo, conocerse en persona y darse ánimos mutuos para proseguir su camino. La UNIR ha reunido a 136 estudiantes en Logroño en una intensa jornada de estudio, en la que también ha habido tiempo para el ocio y la diversión. Han llegado de todos los rincones de España, incluso familias enteras, con el objetivo último de intercambiar experiencias.
«Nuestros alumnos se conocen virtualmente y pensamos que, dentro del programa de extensión cultural, se les podría facilitar una jornada con aprendizaje de técnicas estudio, resolución de dudas con los profesores y tutores y estudio intensivo», explica Esperanza Calderón, directora de Comunicación de esta Universidad 'on line', hoy, tres años después de echar a andar, una referencia dentro de este tipo de experiencias en España. «Han venido de Palma de Mallorca, Canarias, un grupo grupo de Barcelona, Madrid, Levante, Andalucía... Tenemos montados talleres para los niños porque muchas son familias enteras y también hemos realizado un programa alternativo para los acompañantes con visitas al Museo Wurth y catas en Dinastía de Vivanco, entre otras actividades», apostilla.
Y es que en el mundo globalizado actual, las nuevas tecnologías abren oportunidades inimaginables hasta hace bien poco y una de ellas es el concepto de universidad 'on line', nada que ver con la modalidad de universidad a distancia. Aquí no hay horarios, ni libros, ni apuntes, ni pizarra, sólo el ordenador y tu hogar. Cuando se conecta, al otro lado de la pantalla aparece el rostro del profesor que dicta su lección, a cuyo término se abre el turno de los alumnos y sus dudas por medio del 'chat'. Después, los contenidos de cada asignatura se cuelgan en el campus virtual.
La ventaja es que la clase se puede escuchar cuantas veces quiera el estudiante, quien, además, dispone de un tutor que le guiará en su recorrido por la carrera, y las materias se enriquecen con clases magistrales y un cada vez más amplio programa de extensión cultural que aporta un plus de conocimiento sobre lo aprendido. Virtual o no, los discípulos no se libran de los exámenes, que son presenciales. Precisamente, el próximo fin de semana en torno a 3.000 alumnos de toda España, incluida La Rioja, se enfrentarán con las hojas en blanco.
«Quizás seamos jóvenes en Internet pero tenemos muchas vías y muchas cosas para ofrecer -apunta Esperanza Calderón- y los resultados son muy alentadores».