Puntual, como cada martes, el centenar de socios del 'Club de Consumo' distribuidos por Logroño, Nalda, Albelda y Entrena recibió ayer su cesta de productos hortícolas. Esta semana incluía peras, manzanas, coles, zanahorias, puerros, escarola, patatas y, como sorpresa, un bollo de San Blas cocinado por el panadero de Nalda. En total, cerca de cinco kilos de verduras y frutas de temporada cultivadas siguiendo métodos respetuosos con el medio ambiente.
La cesta constituye el último eslabón del proyecto 'Huertas del Iregua', que abandera la Asociación El Colletero de Nalda con el fin de generar puestos de trabajo directos en el mundo rural y ofrecer a los socios alimentos frescos y naturales con una distribución directa. La iniciativa, impulsada sobre todo por mujeres, arranca con el laboreo de las huertas, pasa por el llenado de las cestas con los alimentos recogidos y finaliza con la entrega a los miembros del 'Club de Consumo' de las bolsas en puntos concertados.
La experiencia dio sus primeros pasos en el 2008 con la cesión por parte de algunos propietarios de la localidad de tierras que tenían abandonadas y con la materialización de acuerdos con vecinos para trabajar sus fincas a cambio de que ellos percibieran el 20% de la producción y el colectivo obtuviera el 80%. En la actualidad, El Colletero gestiona aproximadamente 100 hectáreas de terreno en Nalda y en mayo del 2010 sirvió su primera cesta con el objetivo de repartir un centenar en el primer año. Han llegado a esta cifra hace meses.
La actividad ha generado dos empleos fijos y uno discontinuo. Merche Peso, una naldense, ha accedido a uno de estos puestos estables como productora y se siente «muy satisfecha». «Estoy muy contenta porque este trabajo se desarrolla en mi mismo pueblo y me permite compatibilizar la tarea en el campo con el cuidado de mis hijos», señala. Además de la vertiente productora, el proyecto 'Huertas del Iregua' se completa con programas de formación para personas con dificultades de inserción laboral y de primer empleo, que suman una quincena de participantes cada uno.
El eco de esta acción ha traspasado las fronteras de La Rioja. Una delegación del municipio burgalés de Atapuerca visitará mañana Nalda para conocer la idea de primera mano. Y El Colletero mereció por esta iniciativa un premio del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino a la excelencia en la innovación de las mujeres rurales y pronto recibirá uno de los galardones 'Tierra de Mujeres' concedidos por la firma Yves Rocher.