La gripe A reaparece en La Rioja dejando un rastro de cuatro casos graves que han requerido hospitalización desde el inicio de la temporada gripal el pasado mes de octubre.
Según informaron desde la Consejería de Salud, todos estos casos se han producido en «pacientes con otras enfermedades concurrentes, desde patologías respiratorias a cáncer, que no se habían vacunado».
Este dato se conoce cuando la tasa de gripe ha alcanzado su 'techo' en nuestra comunidad en este otoño-invierno, con 280,2 casos por cada 100.000 habitantes. Así, La Rioja es en la última semana la tercera comunidad con mayor incidencia, por detrás de Asturias (440,7 casos por 100.00 habitantes) y País Vasco (327,4). Las tres sobrepasan el umbral de una actividad gripal considerada alta.
La tasa de incidencia de la enfermedad no ha dejado de incrementarse desde hace un mes. De este modo, a 17 de diciembre del 2010, la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica del Instituto de Salud Carlos III contabilizaba una tasa de 69 casos por cada 100.000 habitantes en nuestra región. En Nochebuena el índice creció a 190 y se disparó hasta los 280 casos por cada 100.000 habitantes el día de Nochevieja.
No obstante, el consejero de Salud, José Ignacio Nieto, incide en que este pico resulta «normal». «Esta es la típica época de la gripe estacional en España, que va de diciembre a enero, o bien de enero a febrero. Por eso, se vacuna a la población en octubre, al inicio de la campaña, para que la dosis haga su efecto. Ahora estamos en el momento álgido», comenta.
Desde el comienzo del periodo de vigilancia, en la semana 40 (en octubre), hasta la actualidad, cerca de 2.050 personas han contraído la enfermedad en La Rioja. «Nos movemos en unas cifras de un año normal de gripe estacional», remarca el titular de Salud.
La variante del momento
De ese cómputo global, en el 90 por ciento de los cuadros analizados se detectó la cepa H1N1 de la gripe A, que en el 2009 provocó la pandemia que mantuvo en vilo a todo el planeta.
«Se trata del virus 'normal' de la gripe estacional en estos momentos», apunta Nieto. «En el 2009, la gripe A irrumpió como una pandemia que en Europa no produjo una incidencia grave. En la campaña pasada no hubo gripe estacional porque desapareció la prevalencia de otras variantes de la gripe, puesto que les había superado la H1N1. Esta temporada hemos vacunado contra el mismo tipo de virus que provocó la pandemia, que estaba incluido en la inyección antigripal, ya que la mayoría de los infectados lo presenta aunque ya carece de los efectos que tenía inicialmente», explica.
Por tramos de edad, en los últimos quince días, la mayor incidencia se da en la franja de los 15 a los 64 años. Inicialmente, el brote atacó a los niños de 0 a 4 años. El colectivo menos afectado acostumbra a ser el de los mayores de 64 años, puesto que se trata del segmento que más protegido está al vacunarse anualmente.
El repunte de la actividad gripal no ha llevado a la Consejería de Salud a tomar medidas excepcionales y el departamento niega que se haya producido una situación de 'atasco' en las consultas sanitarias. «No se puede hablar de colapso, aunque sí que ha habido un incremento de la atención médica en ciertos días, coincidiendo con la concurrencia del punto álgido de la enfermedad», declara Nieto. El consejero de Salud señala, asimismo, que a raíz de la expectación creada en torno a la pandemia de gripe A del 2009 se ha activado a nivel nacional un programa de seguimiento específico de los cuadros más graves en algunos hospitales del país, del que participa el San Pedro de Logroño. «Llevamos a cabo una mayor vigilancia porque, después de ese suceso, estamos siendo más rigurosos. Consiste en hacer un seguimiento para comprobar cómo evoluciona la cepa del H1N1 de la gripe A de cara a realizar un estudio futuro», concreta el responsable de Salud en La Rioja.