María Isabel Jiménez Garraleta ha publicado este año el libro 'Retazos de mi vida', con 152 textos dedicados al amor, al desamor, la libertad, la oración y la vida. La afición por escribir de esta cerverana de 48 años es de sobra conocida ya que sus poemas suelen aparecer cada año en los programas de fiestas. Además ha ganado algunos premios en concursos de Cervera y Zaragoza.
-¿Cuándo comenzaste a escribir poesía?
-A los catorce años. Me gustaba un chico y le escribía poesías. Luego cambió mi vida, me eché novio y era menos infantil y menos romántica. A los dieciocho años dejé de escribir y lo retomé a los 45.
-¿Por qué recuperaste la afición?
-Me animó una amiga que tiene mucho mérito, una persona muy especial.
-¿Qué supone para ti la poesía?
-Pues en este momento, mi vida. Es como una válvula de escape. Aunque hay días que no me salen y me desanimo, pienso que no voy a poder escribir más porque como tampoco tengo estudios y creo que me faltan palabras. Me recomiendan que lea mucha poesía para adquirir conocimientos.
-¿Y qué tipo de poesía te gusta?
-Leo de toda clase, del siglo XX, otros antiguos, también poemas que cantautores como Aute y Sabina han hecho canciones.
-¿Por qué publicaste el libro?
-Porque me han ayudado mucho y por cumplir una ilusión. Sólo pensaba en que me diese tiempo a editarlo por mi enfermedad, pero lo he podido hacer.
-¿Cuántos ejemplares has editado?
-Al principio vendí 200, luego pedí cien y al poco tiempo (al principio de verano), cien más. Y ayer recibí otros cien. Los vendo en casa.
-¿Ha sido bien recibido?
-A los que me conocen les gusta. La gente que es un poco erudita igual piensa que es vulgar. A los que no son de aquí puede que les guste pero tal vez no comprendan muchas cosas. Es muy personal.
-Pero para conocerte está el prólogo en el que repasas tu vida.
-Sí, es muy bonito, me lo ha dicho todo el mundo.
-El libro es una recopilación de todas las poesías que tenías ¿no?
-Sí, hay incluso alguna de las que escribí cuando era pequeña. Elegí las que tenían más vida. Ahora tengo otras doscientas.
-Hablas de la poesía como evasión ¿de qué?
-No me revelo contra mi situación física, me revelo contra mi situación psíquica, no estoy bien. La poesía me evade pero todavía hay momentos en los que me hundo. En el prólogo explico mi enfermedad y mis miedos.
-¿Cuál es tu enfermedad?
-Es una enfermedad hormonal rara e incurable que se llama LAM (Linfangioleiomiomatosis) que afecta a los pulmones de las mujeres en edad fértil. Ya la tengo superada porque llevo con ella 25 años y estoy viviendo como de prestado porque hace más de dos años me dieron uno de vida.
-¿Cómo te la diagnosticaron?
-Al principio me operaron en Logroño y Madrid de tumores. El neumólogo de Logroño me dijo después que había visto en los libros cuando estudiaba esta enfermedad y me envió de nuevo a Madrid. Los médicos hablaban con Estados Unidos porque aquí no había nadie diagnosticado. Me concedieron la jubilación de inmediato. A partir de entonces se investigó y ahora hay más de sesenta casos en España.