El Anguiano suma y sigue en su pelea por aferrarse a la parte alta de la clasificación. Ayer el Agoncillo fue un débil rival ante el que los serranos impusieron su orden y pegada sin demasiadas complicaciones. El partido nació abierto, con un par de buenas ocasiones para los locales cuando aún no se había llegado a los 10 minutos de encuentro.
Pero a partir de esos dos destellos aislados, el Anguiano fue afianzándose con inteligencia sobre el campo y ganando metros hasta paralizar a los avioneros, que sufrieron serios problemas en la creación, donde los medios del Anguiano protagonizaron un cómodo partido.
Con las cartas sobre la mesa, sólo faltaba un error defensivo para desnivelar el encuentro. Y, en el minuto 22, Joseba se aprovechó del segundo fallo (el primero había sido una cesión al portero cinco minutos antes) para abrir el marcador.
Para entonces el Anguiano ya era el dueño del partido e incluso se permitió desperdiciar tres claras ocasiones antes de que, al filo del descanso, una buena jugada de Sotés concluyese con el remate de Gonzalo.
El Agoncillo, tras la reanudación, trató de levantar cabeza a balón parado, pero el lanzamiento de Pineda se marchó a un metro de la meta defendida por Josean, que ayer acumuló muy poco trabajo. La ventaja había entumecido ligeramente a los de Iñaki Santibáñez, demasiado dispuestos a dejar que pasase el partido. Pese a todo, la calidad volvió a imponerse. El tercer tanto, un remate de Chiri en boca de gol, convirtió los 35 minutos restantes en un puro trámite.
Los serranos trataron de ralentizar y esconder el cuero a los avioneros, que se rindieron ante la evidencia del marcador. En el último tramo del choque, Chiri, de penalti, cerró la goleada serrana.