Buena cualificación, inteligencia, ganas de trabajar y, sobre de todo, de continuar aprendiendo son aptitudes que facilitan la incorporación a un puesto de trabajo. Si además se une con un expediente académico inmejorable en una de las carreras más complicadas que se realizan en España el resultado es tener un puesto asegurado el mismo día que presentas el proyecto fin de carrera.
Y eso es lo que le sucedió a Carlos Díaz. Estudiante del colegio Sagrado Corazón y después del IES Bartolomé Cossío, tenía claro que quería continuar estudiando alguna especialidad de ingeniería. Interesado en las últimas tecnologías, eligió Aeronáutica. Sus profesores recuerdan de él su buena capacidad y su 'cabeza' para poder afrontar cualquier reto.
Un reto que completó en cinco años en la Universidad Politécnica de Madrid. En julio presentó el proyecto fin de carrera y ese mismo día recibió una buena noticia que se confirmó al poco tiempo. Pedro Duque, primer astronauta de nacionalidad española en surcar el espacio, se puso en contacto con el alumno jarrero para ofrecerle un puesto de trabajo en su propia empresa.
En septiembre, Díaz afrontaba una nueva etapa en la sede de Valladolid de Deimos Imaging, una empresa que tiene un satélite en el espacio financiado por capital privado y que «se dedica a vender las imágenes espaciales para usos como la agricultura», por ejemplo, explica el propio Díaz.
Desde entonces, el jarrero se encuentra contento en su primer trabajo porque «es una empresa joven con proyectos nuevos en la que siempre estás aprendiendo y con un buen ambiente». Al terminar la carrera no descartaba salir de España una temporada para probar suerte en empresas relacionadas con la intensificación de espacio, pero finalmente se quedó a menos kilómetros de distancia de su Haro natal.
Ante la idea de prepararse para poder ser astronauta, Carlos Díaz reconoce que prefiere «trabajar con los vehículos», su especialidad. Buena condición física, predisposición a aprender y un periodo de aprendizaje son algunas de las cualificaciones para surcar el espacio, y aunque las cumple, de momento prefiere verlo desde la pantalla del ordenador.
Pero las buenas noticias para el jarrero no quedan ahí, ya que esta semana ha sido elegido como el número dos de su promoción y el número uno dentro de su especialidad, vehículos especiales. Un logro más que se suma a un expediente que promete.