No hacen falta batas blancas ni microscopios, pero el objetivo es el mismo que en cualquier laboratorio: investigar y obtener resultados que ayuden a dibujar mejor el futuro. La Consejería de Agricultura ha abierto este año una línea de ayudas para fomentar la investigación agraria directamente sobre el terreno.
En la actualidad, el programa se basa en el trabajo en 16 parcelas, donde se investigan los cultivos de especies muy importantes en la comunidad: almendra, peras, nueces, nectarinas y uva. Para este primer año, la Consejería va a destinar 100.000 euros, cifra que va a aumentar en los próximos cursos.
«Fue el sector el que solicitó la inversión en campos de experimentación», indica Juan Antonio Elguea, jefe de la sección de Experimentación Agraria. Los campos que se avienen a participar en estas prácticas están completamente subvencionados y, o bien pueden ser de agricultores particulares, o bien de cooperativas. «Las producciones que obtengan son para ellos, pero hay que recordar que pueden no salir bien. Por eso la gente que se inscribe lo hace porque tiene una sensibilidad especial», asegura Elguea.
Por frutos, en el caso de los almendros, actualmente se ensaya en diez campos de Quel, Cervera, Grávalos, Cornago, Arnedo o La Grajera para estudiar veinte variedades de almendras y diferentes prácticas de cultivo (riego por goteo, diversas podas o recolección mecánica).
Mientras, en Aldeanueva de Ebro se ha podido comprobar que los perales plantados en vaso ofrecen mayor rendimiento que los de espaldera. En lo que se refiere a la nuez, la marca colectiva 'Nuez de Pedroso' ha ensayado la plantación de ocho variedades de nogal.
También una nueva variedad, aunque vinícola, ha sido testada en Alfaro. Se trata de la uva verdejo, recientemente incorporada a la DOC Rioja, a la que se ha sometido a seis diferentes modalidades de poda.
Por último, gracias a la 'SAT Frutas y verduras valle de Rincón', se ha investigado en el terreno el abonado y riego de la nectarina para mejorar su cultivo posterior.
«El año que viene va a haber otra convocatoria y el objetivo es mantenerlo, porque hay investigaciones que tardarán seis o siete años en dar resultados», indica Elguea. Los caparrones de Anguiano o las ciruelas de Quel y Nalda pueden ser parte de los próximos cultivos experimentales a partir del 2011.