Los políticos no sólo viven enganchados al móvil. Ahora también se encuentran enzarzados a costa de las facturas. Primero fue el Grupo Parlamentario Popular el que abrió la veda con los datos de los móviles adscritos al Parlamento. Ahora, el Ayuntamiento de Logroño ha decidido sumarse a la actuación aportando los consumos de sus ediles. Sólo el Gobierno de La Rioja mantiene la opacidad y asegura que, de momento, no va a hacer públicas las minutas de telefonía de presidente, consejeros y altos cargos.
Las cifras del Ayuntamiento no se corresponden con el gasto total, puesto que desde el año pasado el Consistorio de la capital negoció una tarifa plana de 83,12 euros mensuales para los 27 ediles. Es decir, cada mes, el gasto de toda la corporación es de 2.244 euros.
Pero más allá de lo que se paga está el consumo, que es lo que se debería abonar si se computasen todos los minutos hablados. Y la concejal que más usa el teléfono municipal es la portavoz y candidata del PP, Cuca Gamarra. En total, 4.223 euros en nueve meses (por encima de los 3.287 euros consignados a Francisco Martínez Aldama en su línea del Parlamento regional).
Gamarra explica que ella usa el móvil con tarifa plana «como una herramienta más abierta a todos los ciudadanos» y tal vez por eso se muestra sorprendida de ser la que más consumo acumula. Sin embargo, insiste en que posee «sus propias líneas de teléfono» que paga ella.
Le siguen de cerca el edil regionalista de Urbanismo, Miguel Gómez Ijalba, y el de Economía, Vicente Urquía. Gómez Ijalba asegura que su partido ha defendido siempre «la contratación de tarifas planas para usar el móvil tranquilamente como una herramienta más de trabajo». Pero añade una cosa más, poco común: «Siempre he pedido y he defendido que se descuente la tarifa plana del salario de cada edil porque no es un sacrificio muy grande».
Por su parte, Vicente Urquía, indica que la idea de tarifa plana se mantendrá en el 2011, una vez que en años anteriores se habían logrado «descuentos de hasta el 54% de las tarifas», lo que no ocurría antes.
Mientras, el alcalde, Tomás Santos, es el socialista que menos gasta y el séptimo empezando por la cola, con 1.004 euros en nueve meses. «El Ayuntamiento ha hecho los deberes en tiempo y forma cumpliendo el Plan de Austeridad», indica Santos. «Otros no sé por qué no hacen públicos sus gastos», concluye.