Dos noticias, las dos buenas. La mayoría de los ayuntamientos riojanos, con Logroño a la cabeza, sí que podrán endeudarse en el 2011 y pedir créditos en año de elecciones con los que podrán acometer inversiones. El anuncio, realizado el pasado miércoles por la ministra de Economía, Elena Salgado, supondrá, al menos para los municipios más saneados, un respiro que se traducirá en forma de permitir operaciones financieras externas a aquellas entidades locales cuyo volumen total de deuda viva no supere el 75% de sus ingresos corrientes y en un incremento del 9% en los ingresos municipales a percibir con cargo al Estado.
De los principales municipios de la Comunidad, sólo Calahorra, cuya deuda «podría estar en torno al 75% de los recursos liquidados», según reconocía ayer la propia concejal de Economía, Lucía Herce, y Nájera, que este mismo verano aprobaba en pleno la firma de un préstamo a largo plazo de 2,5 millones en previsión a la propia medida restrictiva, podrían quedarse al margen del citado balón de oxígeno.
Sin embargo, ambas situaciones difieren y no poco. No en vano, mientras en Calahorra aún no saben si podrán endeudarse más o no, a la vez que dejan claro que «todavía no se ha concretado nada, ni han comunicado los requisitos ni qué cifras se van a tomar como referencia», en Nájera apuntan que no ven siquiera necesario tirar de ella pues «las inversiones en curso tienen su propia partida en los presupuestos y su correspondiente dotación económica».
Medida de gracia
Con la medida de gracia del Gobierno central, calificada en los sectores más críticos con la gestión de Zapatero como el enésimo giro de timón en su travesía para evitar la tan demandada reforma de la financiación local, el Ayuntamiento de Logroño no sólo podrá endeudarse entre 9 y 10 millones de euros más en el 2011, sino que recibirá entre 2,5 y 3 millones de euros adicionales procedentes del Fondo de Cooperación Local. El concejal de Economía y Hacienda, Vicente Urquía, no podía ayer ocultar su alegría pues la medida supone que todas esas cantidades vayan destinadas a incrementar el capítulo inversor de cara al próximo ejercicio.
«Va a garantizar inversiones en obras que reclaman los vecinos y que suponen, además, crear empleos», informaba el también portavoz del equipo de Gobierno PSOE-PR. Urquía ponía los ejemplos de cinco proyectos pendientes de inicio para finales de año o principios del siguiente en los que, tras el nuevo escenario, se han despejado las dudas. Las obras previstas en las plazas Primero de Mayo y de la Paz y en las calles Caballero de la Rosa, Beratúa y avenida de Burgos, definitivamente, se llevarán a cabo se enajene o no suelo municipal.
A ellas se sumarán inversiones financiadas 'vía crédito' como la Cooperación al Desarrollo, el mantenimiento de pavimentos y alumbrado o el amueblado de instalaciones como la Biblioteca Municipal, el Centro de Cultura Popular o el Centro Cívico de Yagüe.
Los que cumplen
Alfaro, Arnedo, Haro y Santo Domingo de la Calzada también han acogido como agua de mayo, pese a enterarse en septiembre, la medida solicitada en su día por la FEMP.
Los servicios económicos del Ayuntamiento arnedano se pusieron ayer a trabajar tras las novedades. «Es una noticia positiva porque nos daría posibilidades para invertir el próximo año y evitar que el Consistorio se quede bloqueado», valoraba el alcalde, Juan Antonio Abad, dado que los números municipales no tienen problema para cumplir los requisitos de endeudamiento.
Los responsables del Ayuntamiento alfareño, con un endeudamiento del 42%, recibían la noticia con alivio y expectación si bien el alcalde, Tomás Martínez, se mostraba prudente a la espera de la aprobación pertinente por el Consejo de Gobierno para poder estudiar la letra pequeña de la orden.
En Haro, dado que en el 2010 lo van a cerrar con una deuda que no supera los 6 millones de euros, es decir, cercana al 50% respecto al gasto corriente, también podrán recurrir a la financiación externa. En cualquier caso, José Ignacio Asenjo, concejal de Hacienda, no lo da por hecho. «Tenemos la posibilidad de endeudarnos, pero ya veremos», dice.
Santo Domingo de la Calzada, con una deuda del 38% de sus ingresos corrientes, también cumple. Así lo hizo constar ayer Agustín García Metola, quien explicó que «hasta que no se configure el presupuesto del 2011 no podemos adelantar la cuantía a solicitar». No obstante, matizó que «la totalidad de los créditos solicitados desde que soy alcalde, ha sido siempre para inversiones, nunca para financiar el gasto corriente del Ayuntamiento», otro de los requisitos.