Cuatro empresas riojanas auxiliares del sector de la construcción han puesto en marcha programas de investigación relacionados con la nanotecnología (campo de la ciencia dedicado a la manipulación de la materia a nivel de moléculas y átomos), dentro del plan de acción de la Agencia de Desarrollo Económico de La Rioja (Ader) para incorporar este tipo de tecnología a sectores tradicionales, tales como el mueble, el textil, el calzado, la automoción, alimentación, químico, enología, salud o la propia construcción. El consejero de Industria y presidente de la Ader, Javier Erro, presentó ayer, junto con responsables de las empresas Cerabrick, Renedo Metal, Yesos La Fortaleza y Bastida Estructuras y Cubiertas Metálicas, los proyectos que desarrollan estas firmas con importantes subvenciones de la Ader. «El 60% de las empresas riojanas puede obtener algún beneficio por la aplicación de la nano y de la biotecnología en sus procesos y productos, por lo que es prioritario para nosotros aumentar el número de firmas innovadoras, que asciende a 903, y que ya nos convierte en una de las regiones con mayor porcentaje de este tipo de empresas», señaló Erro.
Mejorar el aislamiento térmico y acústico en los ladrillos es el principal objetivo del proyecto de Cerabrick, un conglomerado de cinco empresas (tres en La Rioja, con la planta principal de Fuenmayor), cuyo portavoz, Guillermo Ots, destaca el esfuerzo realizado: «Invertiremos 800.000 euros en este proyecto con nanotecnología en tres años, con la pretensión, además de mejorar los materiales, de rebajar los costes de las viviendas».
También empresas pequeñas
Sara Renedo (Renedo Metal, empresa de Albelda con 50 empleados) y Luis Bastida (Estructuras Metálicas Bastida, de Autol) desarrollan programas similares para reducir costes y mejorar el envejecimiento de las estructuras que se utilizan para todo tipo de obra civil aplicando pintados especiales, mientras que Alberto Díez, en representación de Yesos La Fortaleza (una pequeña cantera familiar de Ribafrecha), explicó que la empresa trabaja en aplicaciones 'nano' para mejorar los materiales.
«Ésta es la mejor prueba -indicó Erro- de que todo tipo de empresas, grandes, medianas y pequeñas, pueden acceder a estos programas que son básicos para mejorar y garantizar la competitividad».
En este sentido, el consejero informó de que la Ader mantiene abierta la segunda convocatoria de ayudas, que prima precisamente a los proyectos de I+D+i relacionados con la nanotecnología, la biotecnología y las nuevas tecnologías de la información y la comunicación con un 3,5% adicional respecto a otros proyectos de innovación.
Este tipo de proyectos cuentan con una subvención del 35% para el desarrollo experimental y del 50% para el industrial en empresas ya constituidas, mientras que para las nuevas sociedades de base tecnológica los proyectos se respaldan en un 45%.