Con muchos minutos de relleno a lo largo de un igualado partido, San Marcial y Calasancio dejaron lo mejor para el final de cada parte. Varona adelantó a los locales al borde del descanso, pero Félix empató en el añadido de la segunda mitad, sin minutos por delante. Dos goles 'in extremis' que hicieron justicia en un choque disputado pero con escaso fútbol y apenas ocasiones.
El encuentro presentó alternancia en el dominio del esférico desde el inicio, cuando ni Calasancio ni San Marcial parecían dispuestos a manejar el choque. Los locales comenzaron a practicar un juego más combinativo con el paso de los minutos, pero el Calasancio ofrecía las mejores acciones de ataque, como un disparo escorado de Geru que se fue alto, de la misma manera que rozó el larguero un remate más claro de Eguizábal poco después.
Pero cuando los amarillos pasaron a tomar el mando al final del primer tiempo, llegó el tanto del San Marcial. Langarica entró por la izquierda hasta el fondo y cedió al primer palo donde Varona se anticipó para cruzar su disparo al fondo de las mallas. Era el minuto cuarenta y cinco, y los jugadores encararon los vestuarios segundos después.
La superioridad en el marcador de los locales no varió el panorama de la segunda mitad. El juego se atascaba en el centro del campo, y sólo los balones largos por banda parecían ofrecer alternativas en ataque para ambos equipos. Desde los extremos surgieron las mejores ocasiones, como una internada por la banda derecha de López que no pudo culminar para los amarillos, o un centro de Keita en el ataque cigüeño que no encontró rematador.
Pero las acciones eran aisladas, sin continuidad. Sólo en los minutos finales, el Calasancio apretó con más insistencia, colgando balones al área local. Y dio resultado. En la última acción del partido, Nacho Pérez botó una falta desde el centro del campo y tras un cabezazo en el punto de penalti, el balón cayó franco a Félix que fusiló la portería. Empate y final.