Un ejercicio arduo, difícil... complicado de cuadrar. La ejecución presupuestaria municipal correspondiente al primer semestre del 2010 refleja cómo el Ayuntamiento de Logroño ha reducido ligeramente los gastos a la vez que ha conseguido mantener a duras penas los ingresos. Así, y según informó ayer el concejal de Economía y Hacienda, las cuentas de la Administración local entre enero y junio arrojan un descenso del 6,3% en el capítulo de gastos y un incremento de algo más del 3% en el de ingresos, si bien debido a que el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) antes se cobraba en diciembre y ahora en junio.
«Estamos haciendo los deberes lo mejor posible», espetó Vicente Urquía tras dar a conocer unos datos que vienen a confirmar las dificultades del Consistorio capitalino para consolidar su nivel de ingresos, agravadas por la disminución del plan E del Gobierno central de 26 millones de euros en el 2009 a 13 millones en el 2010 -traducida en un recorte en las inversiones reales por encima del 43%- y por la caída de la recaudación vía impuestos indirectos -IVA, IAE, ICIO y plusvalías- de un 20,6%.
La crisis del ladrillo, tal y como se encargó de poner de manifiesto el edil socialista, no sólo se deja sentir en los 500.000 euros de menos ingresados en relación al gravamen sobre construcciones, instalaciones y obras, sino que se ve especialmente acentuada en el capítulo relativo a las enajenaciones de suelo. Y es que la venta de terrenos municipales ha pasado de los 20,4 millones de euros en el 2007 a apenas 4,5 millones en el 2010, un acusado descenso del 78% que merma las posibilidades reales de inversión.
El panorama, a juicio de Vicente Urquía, no admite discusión: «Si no hay ingresos se deben reducir los gastos», reiteró por enésima vez. Manos a la obra, el concejal de Economía y Hacienda detalló los resultados de la nueva política de austeridad y control financiero.
Así, si «por primera vez se ha logrado contener, que no disminuir, el capítulo de personal», a la espera de comenzar a notar la reducción salarial a cargos electos y personal de confianza y eventual, así como a funcionarios y empleados públicos, el gasto corriente se ha visto recortado en un 15,2% durante el primer semestre del 2010 respecto al mismo período del año anterior.
Pese al 'lastre' que suponen proyectos como el aplazado centro de transportes de la ciudad de Logroño, el equipo de Gobierno PSOE y PR espera que las medidas económicas puestas en marcha sirvan para cerrar el ejercicio sin el tan temido déficit presupuestario, incluso cubriendo los 8 millones de euros presupuestados en lo relativo a la citada dotación.