Poco queda ya del antiguo estigma del repetidor. Si hace pocos años perder un curso era casi una condena escolar para el alumno y un oprobio para su familia, ahora ese fracaso está paliado por la idea de la 'segunda oportunidad'. Afrontar el mismo curso de nuevo es cada vez más corriente. Tanto que las cifras sorprenden.
La Rioja se ha convertido, tras Aragón, en la comunidad donde durante la última década más ha crecido el porcentaje de chavales que, en el tramo final de la Educación Secundaria Obligatoria, no estudian en el curso que les correspondería por edad.
Los datos que recoge el informe 'Fracaso y abandono escolar en España', elaborado por la Fundación La Caixa, consignan que algo más de cuatro de cada diez alumnos de 15 años no estaban matriculados en la enseñanza apropiada para su edad durante el curso 2006/2007, último analizado.
Mientras, en comparación, una década antes (el curso 96/97) la tasa de idoneidad ascendía al 69,2% (es decir, sólo tres chavales de cada diez se habían quedado por el camino).
Los repetidores se generan con el paso de los cursos y el aumento de la dureza de estos. A los doce años, edad en la que se concluye habitualmente el ciclo de Educación Primaria, sólo el 12,8 de los chavales riojanos había repetido curso. A los 14, la tasa de idoneidad (cuántos alumnos por cada cien estaban en el curso adecuado a su edad) era del 67,4% y un año después, a los 15, ya llegaba al 58,9%.
En comparación con la media española, La Rioja se encuentra un poco mejor, aunque las distancias se han recortado durante la última década. Mientras, si los datos se observan con el microscopio de la cercanía, tres de cada diez alumnos vascos o navarros no alcanzan 4ª de la ESO a la edad adecuada de quince años.
El informe de 'La Caixa' señala como «francamente preocupante» el incremento de repetidores a lo largo de la pasada década. «No es cierto que los alumnos de ahora posean menos capacidades que antes», explica el director general de Universidades, Abel Bayo. «Pero sí puede resultar verdad que son menos capaces de hacer frente a los problemas y afrontar las situaciones complicadas», resalta.
Además, según indica Bayo, los datos demuestran que «algo no funciona a nivel nacional» y que estos permiten comprobar «cuál es el estado de la educación en todo el país, donde hace falta una auténtica revolución». «Es necesario que el Estado ponga en marcha verdaderos cambios normativos y que también se logre variar el sistema de valores, pasando de la comprensividad al esfuerzo», dice.
En La Rioja, recuerda, se han registrado los mejores datos a nivel nacional de las últimas pruebas PISA, así como en la pasada evaluación de diagnóstico para 4º de Primaria. «Es curioso que Aragón, que también obtiene buenos resultados, y La Rioja sean las regiones donde más señala que ha descendido la tasa de idoneidad», incide Bayo.
Más diversificación
Los sindicatos educativos son contundentes al dibujar una solución que acabe con la repetición y también con la temida tasa de abandono escolar, que -según el pasado 'Eurostat' conocido en marzo- se sitúa en el 37,2% en La Rioja, la sexta mayor tasa entre las regiones españolas.
La medida principal, según Mikel Bujanda, de Comisiones Obreras, pasa por «incrementar la inversión -especialmente en compensatoria-, en reducir las ratios de alumnos por aula -como han hecho ya en otras comunidades- y en favorecer los desdobles». Además, pide más ayudas a los colegios que acogen mayor número de inmigrantes, que pueden tener «una incorporación difícil al sistema escolar».
Para José Manuel Reinares, de ANPE-Rioja, «el fracaso radica en el primer ciclo de la Educación Secundaria Obligatoria, donde se deberían reducir las materias». Para este sindicato, La Rioja necesita «adelantar los Programas de Cualificación Profesional Inicial, permitir que en 4º de ESO se diferencie a los futuros alumnos de Bachillerato y los de Formación Profesional o repartir de forma más equilibrada los inmigrantes en los centros».
«Y, por supuesto, es necesaria una mayor inversión que ayude a luchar contra el fracaso escolar. Que casi uno de cada tres alumnos no concluya la Secundaria Obligatoria es inadmisible», incide Reinares.
Pero desde el Gobierno regional no se comparte esta visión. «La inversión económica en educación no es directamente proporcional a los resultados que se van a obtener», indica Bayo. «Lo que sí mejora los resultados es la atención individualizada a los alumnos. Y en eso trabajamos, en recursos pedagógicos y terapéuticos para cada alumno, que resultan siempre positivos», concluye el director general de Universidades.