La protagonista del capítulo de ayer fue la entidad presidida por Félix Revuelta, que después de desechar la idea de presentarse al pliego de condiciones para el estadio por creerla imposible, hizo pública la oferta que ha trasladado a Logroño Deporte, su plan B. En una carta dirigida a los aficionados, en la web del club explican que la UDL es el único club que necesita «y puede afrontar» el mantenimiento de Las Gaunas. «Y el único que con cualquier otro campo no puede cubrir sus necesidades ni de las aficiones que vaya a recibir» y que por seguridad deberían estar en Las Gaunas. En la oferta de la UDL se especifica que el club correrá con todos los gastos de mantenimiento y consumos del estadio, recogiendo los deseos expresados por el Ayuntamiento de evitar a las arcas municipales los 400.000 euros de gestión y mantenimiento.
La UDL indica que suscribirá las pólizas de seguro para responsabilidad civil que cubran las posibles responsabilidades por daños que puedan causarse en competiciones oficiales o amistosas o entrenamientos. Asimismo, contratarían otro seguro que cubra la responsabilidad patrimonial.
La entidad ofrece al Ayuntamiento una fianza o aval por importe de 100.000 euros, que pasados los tres años «deberá desaparecer». El pliego municipal pedía 500.000 euros, y todos los años. Se propone al Consistorio que el plazo del contrato podrá ser de siete a diez años prorrogables, hasta el máximo de 25 previsto por la ley.
En la oferta se especifica que Logroño Deporte y el Ayuntamiento podrán utilizar las instalaciones para eventos «que no perturben el normal funcionamiento del club, siempre y cuando se hagan cargo de la limpieza posterior, consumos, desperfectos, y avisen con la antelación suficiente». Eso sí, reclama la exclusividad del campo: «Dichas actividades no podrán constituir eventos futbolísticos de competición nacional ajenos a la UDL».
El club blanquirrojo propone una renta anual simbólica (un euro, por los 6.000 que pedía el Consistorio) y organizar eventos deportivos y partidos amistosos de primer nivel con el fin de recaudar fondos para fines benéficos. En este sentido, la UDL aclara que se dinamizarían las instalaciones con la organización de diversas actividades complementarias de la actividad deportiva para asegurar «el mejor aprovechamiento del resto de instalaciones anexas al terreno de juego».
Con respecto a la publicidad explican que las «únicas limitaciones» para la utilización de espacios exteriores será la que se derive de las normas urbanísticas, sin el derecho a veto que se reservaba el Consistorio en el pliego. Además, proponen que el club debe poder subcontratar la explotación de los locales exteriores.
Según los responsables de la UDL, pueden acreditar documentalmente que la oferta presentada en las estancias municipales «supera las que tienen otros clubes de idéntica o superior categoría en otros municipios». «Deseamos que Logroño Deporte, tras las últimas experiencias, adquiera confianza en nuestro club, de ahí, por ejemplo, que el aval ofrecido solo sea para los tres primeros años».
En el documento, asimismo, se recuerda que el 10 de marzo se solicitó la adjudicación del campo, algo que no tuvo respuesta en tres meses, cuando el 16 de julio se publicó el pliego.