La Formación Profesional (FP) ha dejado de ser el mero atajo al destino laboral que en el pasado tomaron muchos jóvenes para, cada vez más, convertirse en un peldaño más de una exigente preparación profesional culminada con estudios universitarios. De hecho, la vía de FP aporta ya a la Universidad de La Rioja uno de cada cuatro nuevos alumnos.
Con el mercado laboral noqueado por los embates de la crisis económica, muchos de los jóvenes que no dudaban en renunciar a sus estudios a cambio de un puesto asalariado, hoy optan por proseguir con su educación a la conclusión del Bachillerato, pero también de la Formación Profesional. La crisis económica ha multiplicado en los últimos años las aulas de FP, que en el pasado curso aglutinaban a más de 4.000 alumnos en los cursos de grado medio y superior, el 8% más que en el curso anterior, que con 3.711 ya detectó un importante incremento respecto a los poco más de 3.000 estudiantes matriculados en el ejercicio 2007-2008.
Sin, de momento, salida laboral, muchos de ellos desembarcan en la UR para atesorar una preparación lo más sólida posible a la espera de un futuro mejor. De las 2.460 solicitudes de admisión presentadas al campus riojano, 522 proceden de FP, la segunda vía más nutrida, lejos de los 1.779 de las pruebas de acceso pero también a gran distancia de los 103 del grupo de titulados universitarios.
Desde la UR se admite el incremento progresivo de esta vía en los últimos años, según asegura la vicerrectora de Estudiantes, Mar Asensio, quien evita vincular el aumento a la crisis económica. «Todo influye, el aumento ha sido anual y este año no se ha producido un incremento exagerado porque ha habido 522 peticiones y el año pasado fueron 505», resume.
Aunque este año FP ya no tenía un cupo reservado de plazas de matrícula y entra en competencia directa con los estudiantes que acceden por Selectividad, sí que han gozado de cierta ventaja, excepcional este año, explica Asensio. «Lo tenían incluso más fácil porque no tenían que presentarse a una prueba general y se les contaba la nota media del ciclo formativo que, además, podían subir y llegar hasta la calificación de 14, como los de la PAU, con las dos mejores calificaciones de ese ciclo formativo», aclara la vicerrectora.