Un informe de la Dirección General de Medio Natural titulado 'Mortalidad de venados en el término municipal de Ezcaray' pone de manifiesto que, a fecha del 10 de junio, los muestreos realizados en las zonas más propensas a los brotes de sarna estimaban una incidencia de animales enfermos «menor del 10%». El mismo documento explica que «los brotes de sarna, cuando se han producido, suelen afectar a prácticamente el 90% de la población», y cita dos casos notorios en España: el del rebeco en la cordillera cantábrica, y el de la cabra montés de la serranía de Ronda. Este último causó un 80% de bajas.
Sobre estos y otros datos recogidos desde finales de marzo, cuando empezaron a aparecer venados muertos con sarna, Medio Natural insiste en que, ahora mismo, no se puede hablar de 'plaga'. Sus informes, incluso, son cautos a la hora de considerarlo un 'brote', «aún cuando sea el aspecto más visible», dicen. En ellos, por ejemplo, se apunta que «la sarna es crónica en determinadas zonas que sufren repuntes cada cierto número de años, y su propagación depende del estado sanitario de las poblaciones susceptibles de padecerla», a lo que añaden que «la cara sur de la Demanda (zona del río Calamantío) es, claramente, una de las zonas endémicas de esta enfermedad».
Las pruebas recopiladas hasta ahora en la reserva regional de caza Cameros-Demanda y en el coto municipal de Ezcaray juegan en contra del alarmismo, según Medio Natural. Hasta mediados de junio, el departamento regional estaba en condiciones de afirmar que «los ejemplares observados están afectados por sarna, pero no que este sea el proceso principal, ya que bien pudiera ser una consecuencia del debilitamiento general de las reses o del grado de infestación». Las analíticas de la pasada temporada de caza tampoco arrojan «datos preocupantes», si bien el informe de mortalidad constata que «ha sido a partir de la primavera cuando se ha producido la mayor parte de los casos».
Para dar continuidad a las actuaciones ya realizadas y poner 'coto' a la enfermedad, Medio Natural ha articulado un plan de trabajo que propone medidas de investigación, divulgación y gestión: un muestreo de cotos colindantes antes del periodo de batidas para acotar la zona afectada; muestreo en berrea; valorar la habilitación de un laboratorio de necropsias en La Fombera; trampeo de zorro -al ser un reservorio importante de la enfermedad-, para el que ya se ha pedido la colaboración al Ministerio; una charla coincidiendo con el sorteo de cacerías de la reserva; un curso de formación dirigido a Guardería y cazadores; el aumento de capturas, al tratarse de una enfermedad cuya evolución se ve favorecida por la concentración de animales, y la eliminación de rebaños no controlados, de ovino y caprino.
El lunes por la tarde, sólo unas horas después de que Diario LA RIOJA hablara con el director general de Medio Natural, Miguel Urbiola, fue retirado de la aldea de Azárrulla un ciervo con sarna que llevaba muerto nueve días cerca de la carretera y de una casa.