Los propietarios de las naves de champiñón ubicadas en el monte Mediano (entre Cervera del Río Alhama y Cabretón) han mostrado su malestar por los continuos robos y destrozos que sufren desde hace cinco meses.
Los asaltos se han incrementado en las dos últimas semanas. Así, la pasada hubo tres robos y en lo que va de ésta, los ladrones actuaron en las noches del martes y del miércoles.
Este último día por la noche, uno de los dueños de las champiñoneras encontró a los delincuentes en plena 'faena'. Tenían un coche dentro de una de las naves y cruzó su propio vehículo para que no pudiesen salir de la misma, pero éstos amenazaron con embestirlo, por lo que decidió retirarlo antes de sufrir daños.
En la oscuridad no pudo ver las caras de las dos personas que estaban allí, pero les increpó que se encontraban en una propiedad privada, a lo que respondieron que no estaba vallado (eso sí, habían roto los candados de las puertas para acceder a la nave). El propietario llamó a la Guardia Civil pero, según comentó, esa noche no había servicio en Cervera y tuvieron que acudir efectivos desde Arnedo. El jueves, los afectados pusieron la correspondiente denuncia de los hechos en el cuartel de Cervera.
Los dueños de estas naves se encuentran preocupados e indignados porque todavía no se haya solucionado un problema de larga duración. Incluso, están pendientes cada noche de subir a las explotaciones para 'pillar in fraganti' a los ladrones, con el peligro que esto conlleva.
¿Qué roban?
Empezaron con los depósitos de gasoil. Los ladrones destrozan los candados, cerraduras y puertas de las naves e introducen dentro sus coches para cargar el material. Roban cables eléctricos destruyendo las instalaciones, diferenciales de la luz, las tuberías de cobre (pican los azulejos para cogerlas) de la calefacción y el aire refrigerado y electrodomésticos.
De las veintiséis naves asaltadas hay alguna abandonada, pero la mayoría se utiliza como almacenes. Aunque actualmente nadie cultiva champiñón en ellas, en la temporada 2008-2009 uno de los productores sí lo hacía y sus invernaderos estaban en condiciones para reiniciar la actividad en cualquier momento. Ahora, tras los robos, asegura que tendría que hacer una inversión de más de 10.000 euros en caso de querer cultivar de nuevo champiñón.