La rebaja salarial para el alcalde de Logroño y los concejales liberados oscilará entre el 8% para el primero (recorte equivalentes al de un director general de la Administración del Estado) y del 7% para los ediles tras el acuerdo pactado ayer por unanimidad por los representantes municipales en la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP). Las instituciones locales decidieron la aplicación de una serie de tramos en función de las retribuciones de los puestos políticos siguiendo la escala prevista por el decreto el plan de ajuste del Gobierno central para los altos cargos de la Administración del Estado.
En este sentido, la rebaja en todos los ayuntamientos, independientemente de su población, será del 15% para salarios superiores o similares al del presidente del Ejecutivo y sus ministros; del 10% para sueldos equivalentes a secretarios de Estado; del 9% para subsecretarios y del 8% para equiparables a directores generales. Para salarios inferiores, se aplicarán bajadas progresivas por tramos de ingresos (7%, 6%, 5%...) hasta llegar al 0,25%, en este último caso para ingresos de 6.581 euros anuales que cobran alcaldes de algunos pequeños municipios.
Así, en el caso del Ayuntamiento de Logroño, el ajuste será del 8% para el alcalde, que cobra 59.740 euros anuales, y para su jefe de gabinete (57.873 euros); del 7% para el teniente alcalde, Ángel Varea (53.560 euros), y para el portavoz municipal, Vicente Urquía (53.045 euros), así como para el resto de concejales liberados (PSOE, PR y PP), gerentes de fundaciones y asesores, cuyos salarios se mueven entre 46.000 y 48.000 euros: «Aplicaremos la directriz de la FEMP como no puede ser de otra manera, con las escalas que nos correspondan», indicó ayer Vicente Urquía, portavoz del gobierno municipal. El edil avanzó que para «mañana (por hoy) podremos hacer públicos cómo quedan los salarios de todos los cargos políticos, aunque también me gustaría recordar que llevan dos años de congelación y son bastante inferiores a los sueldos del Ejecutivo riojano».