Nutrida asistencia en la mañana del miércoles. Buena entrada en Riojafórum. Toda la concurrencia del foro hasta los riscos del Foro Mundial del Vino. La crisis impregnó ayer casi todo. Economía. El sector del vino también sufre. Pero queda un mensaje de esperanza implícito; fuera están mejor. La exportación.
La crisis y el rescate o los supuestos brotes verdes (pocos e insuficientes y en el mercado exterior, dixit el catedrático Emilio Ontiveros) se pasearon ayer por el Foro Mundial del Vino iniciado en Riojafórum. El salón se llenó hasta los mismos riscos. El catedrático de Economía desnudó el discurso para hablar de mercados, de lo que corresponde a los técnicos. Ni siquiera de vino. No hacía falta porque el sector ocupa el 15 por ciento del PIB riojano.
Es cierto. El vino es un sector estratégico, como reconocía ayer el presidente riojano, Pedro Sanz. Estratégico y un cultivo, sí, un cultivo social que integra y armoniza o enriquece a muchos y a casi todos nosotros.
¿Brotes verdes? Las viñas están brotando como si fueran una champiñonera. Agua y temperatura. La alegoría verde la empleó ayer Julián Domenech, presidente de los empresarios riojanos. El discurso, en una jornada como la de ayer, tampoco expresó otras magnitudes.
Ontiveros hizo una reflexión profesional, muy didáctica, capaz de llegar a todos, a los empresarios, a los bodegueros, a los agricultores y sindicalistas de empresarios agrícolas, a enólogos, asistentes varios y becarios de la enología inscritos gratis.
Mala jornada para hablar de crisis porque los teléfonos echaban humo ayer por la mañana en el palacio de congresos y exposiciones de La Rioja (Riojafórum). Mala porque nos aventuraron lo que venía o lo que nos anunciaron y no querían verlo. Mejor, como decía Ontiveros, porque los condicionantes unen compromisos más allá de lo que no se hace desde la política.
Lo dicho. Estamos mal. Es mejor lo que nos dicen. Hay dos asuntos (el mundo financiero y crediticio y la reducción del gasto junto al paro) que nos pueden hacer más competitivos.
Siempre ha sabido el sector que el mundo del vino funciona si los mercados van mejor. Ontiveros no fue ayer un economista 'calamar' y aventuró esperanzas para un sector dinámico.
El futuro es esperanza. La tipicidad es un tópico. La alta expresión, un concepto trasnochado y falaz y nacido al pairo de otros complementos. El terruño no supimos traducirlo del francés y ya estaba inventado. Los vinos de pago se quieren pasear y aquí, ahora, en la tierra de los mil vinos (uno más según digan) se olvidaron de la finura y de la elegancia. Algo nuestro. Globalizar para volver a las raíces.
Tiemblan los mercados. Acecha la crisis. Sobra una cosecha mundial. Pero hay más cosas que hacer caja si queremos tener futuro. Las apuestas son otras. Pedro Sanz habló de «atarse a los machos» y de «tirar del carro». No fueron expresiones propias.
Por el foro lanzaron ayer mensajes con 'recado'. El presidente reiteraba que el vino sigue siendo «una seña de identidad». Nada de viñedos de España para ir contra el Rioja o la calidad. Comprensión para todos los intereses socioeconómicos (agricultores y bodegueros). Las decisiones «corresponden al sector». ¿Y el futuro? «El futuro lo vamos a construir, dijo, entre todos... La calidad es el mejor referente para superar la crisis...»
Mejorar la promoción, recordar la política de plantaciones de la UE (urgente) son cuestiones urgentes. El Foro sigue hoy abierto.