Es la semana definitiva. Después de días de aclimatación, de estudiar cómo hollar el Everest, de pasar una inoportuna enfermedad a más de 6.000 metros, de ver cómo amanecía muerto uno de los sherpas que acompañan a la expedición, de vivir la muerte de Tolo Calafat y el cruce de declaraciones entre el grupo del mallorquín y el de la coreana Miss Oh, Alfredo García encara la recta final en el pico más alto del mundo. Confía en hacer cumbre entre el 16 y 17 de mayo, si el tiempo acompaña. Ha pasado unos días en la 'civilización', en la localidad de Shegar, a 5.200 metros de altura. Alojado en un rústico hotel, sin agua caliente pero con cama y buena comida. El riojano se dirige hoy al campo base chino y a partir de aquí, a los cuatro campamentos que deberá visitar antes de pisar la cima del Everest.
- Lo primero, ¿cómo está?
- Bien, bastante bien. Después del periodo de aclimatación teníamos la intención de bajar hasta el campo base avanzado, hasta 6.400 metros, pero al final hemos descendido más, porque a esa altura lo único que haces es apagarte. Hemos pasado los últimos días en Shegar, un pueblo a 4.300 metros, y que está a unas cuatro horas en coche del campo base chino, ubicado a 5.200 metros. Estamos en plena ruta turística, en el hotel más alto del mundo, pero sin agua caliente, aunque dormimos en cama y comemos bien. No obstante, todo se acaba y ya pensamos en volver a la montaña y en hacer cima entre el 16 y 17 de mayo. Nuestra idea es estar este lunes en el campo base avanzado. Sabemos que a partir de ahora nos quedan jornadas muy duras, por lo que es necesario cambiar el chip mental.
- ¿Superada esa presunta varicela?
- En principio, sí. Pasé tres días muy malos, cansado y con fiebre. Ahora mismo no estoy al 100%, pero sí a un 98%. Muchas veces es peor el cansancio mental que el físico. Es increíble que haya tenido que venir al Everest para pillar una enfermedad, a 7.000 metros de altura, pero...
- Lo importante es que ha completado su aclimatación y que ha dormido a más 7.000 metros...
- Pasamos alguna noche en el campo 1, también llegamos al campo 2, a 7.700 metros y dejamos la tienda montada, aunque con ciertas precauciones para evitar que el viento la vuele. Sólo nos queda el campo 3, pero ese lo montamos sólo para el ataque final a la cima. Nos sirve para descansar en la ascensión, alimentarnos, hidratarnos y mirar hacia arriba.
- ¿Ya ha hablado con sus compañeros de ese momento, del ataque final?
- Somos conscientes de que tiene que acompañar la climatología. A día de hoy, se aventura buen tiempo para el 16 y 17 de mayo, pero todo puede cambiar. Nuestro objetivo es iniciar el ataque en torno a las diez de la noche, llegar al campo 3, descasar un poco y salir muy pronto hacia la cima con el objetivo de hollar a primera hora del día, en torno a las 8 ó 9 de la mañana. La hora tope son las 11.00. Y luego descender lo más rápido posible hasta dónde podamos.
- En sus apuntes de ascensión habla de los sherpas. ¿Se ve la montaña de forma diferente con su ayuda?
- Nosotros tenemos un sherpa para tres montañeros. Lo cierto es que no hemos tenido mucha suerte, ya que no habla ni una palabra de inglés y nos vemos obligados a comunicarnos por gestos. Ahora bien, su ayuda es de agradecer, sobre todo cuando llegas muy cansado a los diferentes campos y participan en todo el trabajo, sobre todo para montar tiendas.
- ¿Utilizarán oxígeno en la ascensión?
- Dejamos dos botellas en el campo 3 y lo utilizaremos en caso de que aparezcan problemas. Si hay riesgo de congelación o de edemas, lo usaremos. Es nuestra salvación.
- Después de hollar varios picos, ¿es consciente de que está ante su reto más importante hasta la fecha, de coronar el Everest?
- Ahora mismo de lo único que soy consciente es de que tengo por delante cinco días muy duros. Nada más.
- ¿Variará la ruta de ascenso a pesar de los contratiempos?
- No hemos alterado en nada nuestros planteamientos. Se trata de subir, hollar y bajar lo más rápido posible. Luego, cuando estás arriba, todo puede cambiar. Depende el tiempo, de la gente que intenta el ascenso, etc. Pero bajar es importante. Arriba hace mucho frío. Posiblemente, lo peor del Everest es el frío. Un día buen, con sol, acabas a -15ºC. Si no estas en el saco cuando cae la noche lo pasas muy mal.
- Por cierto, da la sensación de que el Everest es excesivamente popular por el número de alpinistas que ves intentando hollarlo.
- Sinceramente, creo que es un monte infravalorado y te puedo decir que aquí muere mucha gente. Hace unos días falleció un montañero, aunque no siempre trasciende. Hay gente que viene aquí para llegar hasta el pico... y es la primera vez que encara una ascensión. Vemos a montañeros a los que los sherpas les enseñan en el campamento base a colocarse los crampones. Hacer eso en el Aneto estaría bien, porque en algún sitio tienes que empezar, pero no en el Everest. Gente que sin experiencia viene aquí... y esto es el Everest.