El consejero de Salud, José Ignacio Nieto, confirmó ayer que el Gobierno regional retirará el borrador de la nueva Ley de Drogas de la Comunidad Autónoma de La Rioja que, entre otras cuestiones, adelantaba la «prohibición absoluta» de fumar en los establecimientos de hostelería y restauración, proscribía el 'botellón' en la vía pública y no diferenciaba el vino de otras bebidas alcohólicas, a las que calificaba en general como «drogas».
El anteproyecto fue sometido a exposición pública el pasado 19 de marzo, de forma que los agentes sociales y todos aquellos interesados habían presentado ya sus alegaciones. Lo que quedaba pendiente era la incorporación de las sugerencias que se considerasen oportunas, su paso al Consejo de Gobierno y la remisión del proyecto de ley al Parlamento. Nieto, que dio por hecho que ya no habrá nueva norma sobre drogas en esta legislatura, justificó ayer la sorprendente retirada en que «mientras no esté clara la normativa estatal sobre el tabaco, no vamos a hacer nada».
En este sentido, el Ejecutivo de Zapatero había anunciado para este año una revisión de la normativa antitabaco para extender la prohibición total a bares y restaurantes, pero la presión recibida por el sector hostelero, que se considera muy perjudicado por la próxima subida del IVA, provocó mensajes dubitativos que han hecho especular con una demora de la modificación anunciada o con la entrada en vigor diferida tras un periodo de adaptación.
Sin embargo, el borrador de la nueva Ley de Drogas riojana, que iba a regular tanto las medidas preventivas sanitarias como las coercitivas respecto al consumo, venta y publicidad de tabaco, alcohol y otras sustancias adictivas y que iba a sustituir a la actual Ley de Drogodependencias del año 2001, no contemplaba demora alguna en su aplicación.
'Botellón' y vino
Otra de las novedades más significativas de la propuesta de Salud es que se regulaba además el consumo de alcohol en la calle prohibiendo el 'botellón' en la vía pública. Igualmente, la norma restringía también la publicidad de las bebidas alcohólicas y, pese a que liberaba de las trabas generales al vino y al resto de bebidas alcohólicas de graduación inferior a 18 grados, calificaba todas las bebidas con alcohol como «drogas», suprimiendo la mención específica a la cultura del vino que sí hacía la Ley de Drogas predecesora del 2001 y que ahora seguirá en vigor.