«El contexto no es nada positivo, porque el consumo de vino cae en España, pero Rioja en este entorno gana participación en el mercado, tanto en hostelería como en alimentación». Con este conclusión cerró Ángel García, representante de la empresa Nielsen, el conocido informe que cada año elabora la consultora sobre el comportamiento del vino en España.
El consumo cayó en España un 1,9% en el año 2009 (0,5% en el caso de Rioja) y, además como cambio de tendencia, advirtió García, se vende menos y también más barato, mientras que hasta el año pasado la caída de ventas se compensaba con un mayor valor.
Otro cambio significativo es el hábito de compra: las ventas en hostelería bajan el 9,2%, pero suben el 3,7% en el canal de alimentación. Es decir, cada vez se consume más en casa y la buena noticia para Rioja es que, a pesar de vender menos vino en términos generales, en hostelería pierde menos que la media (6,3% frente al 9,2%) y en los hogares gana más que el resto (8,6% frente al 3,7% de media): «El consumidor, con la crisis, se muestra más reflexivo y Rioja tiene ahí ventaja», explicó García. «Es un valor seguro y su relación precio/calidad le hace estar en primera línea en la mente del consumidor», añadió.
Los resultados se traducen en que 37,8 de cada cien botellas de vino con denominación de origen que se consumieron en España eran de Rioja (37,4 en el 2008). Buenas son también las cifras para los vinos con denominación de origen en general, cuyo consumo baja el 1,5% (1,9% global).
Además de los puntos fuertes, García desveló también los débiles: «Hay un problema con los vinos de más alto precio, que en Rioja en términos generales podrían identificarse con los reservas y grandes reservas, y es que está costando mucho venderlos».
Los vinos blancos
En segundo lugar, está el déficit de los vinos blancos: «Rioja no está en ese mercado como en los tintos y ése es un aspecto que habría que considerar de cara a los próximos años».
En este sentido, Víctor Pascual lanzó una reflexión dirigida al sector ante la paralización temporal de las nuevas plantaciones de vino blanco dadas las 'turbulencias' de precios de la última vendimia: «Rioja no evoluciona en este segmento como lo hace el consumo de vinos blancos y creo que con esto cada cual debe sacar sus propias conclusiones porque, como todos sabemos, el vino es un negocio a largo plazo, que requiere tomar decisiones con atelación».