Después de meses de mucho trabajo, y numerosos intentos, la Interprofesional obtuvo los 150 votos necesarios para sacar adelante el acuerdo sobre rendimientos y sobre el presupuesto de promoción. Víctor Pascual, presidente de la Interprofesional, mostró su «satisfacción» por un pacto que, gracias a una complicada lógica matemática -que pondrá los ojos como platos al encargado ministerial de tramitar la correspondiente reforma reglamentaria-, logró dar cobijo a las cooperativas: «Necesitamos decisiones y el sector, con la gran mayoría que requiere nuestro propio funcionamiento, ha sido consciente de ello», señaló Pascual.
En resumidas cuentas, para los viticultores, en el 2010, sólo se amparará el 90% de la producción de uva tinta (5.950 kilos por hectárea) y el 100% de la blanca (9.500 kilos); para las bodegas, el rendimiento de transformación será del 69%, en tinto y en blanco. En total, dichas medidas permitirán rebajar la producción habitual (100%) en unos 32 millones de litros.
No obstante, se admitirá al mismo tiempo recepcionar cartillas en bodega hasta un 110% de uva en tinto y un 120% en blanca: un 10% para la voluntaria reserva de regulación y otro 10% adicional, aunque de este último la mitad (5%) deberá destilarse y otro tanto podrá elaborarse (¿y venderse?) como vino de mesa. Así, pese a la reducción de vino amparado, se creará paradójicamente una bolsa excedentaria de unos 15 millones de litros.
Para más de un año
El acuerdo, según Víctor Pascual, tiene vocación «a medio y largo plazo»: «No es para un año; si no se recupera el equilibrio sirve también en los venideros», aseguró. Ese punto fue condición irrenunciable impuesta por Asaja para dar su visto bueno: «Mientras la ratio no baje del 3,2, la producción amparada será la pactada, es decir, 90% en uva y 69% en transformación». «No es el que nos gusta, pero, sin acuerdo, la campaña sería desastrosa», señalan fuentes del sindicato. Similar es la postura de las bodegas familiares (Provir): «Permitir vino de mesa es un error pero la recuperación se demoraría cinco o seis años sin un acuerdo para quitar uva y vino amparado», indicó Juan Carlos Sancha.
El Grupo Rioja, junto con Arbor, Araex y Provir por las bodegas, y Asaja y las cooperativas riojanas y navarras, por los productores, sacaron adelante el pacto, mientras que UAGR, UPA, Asaja-Navarra y Ehne votaron en contra. Eusebio Fernández, portavoz de UPA, fue tajante: «Es peor para los viticultores que no haber hecho nada».
Las ventas suben
Al margen de los rendimientos, y del presupuesto del 2010, que algunas organizaciones habían vinculado al acuerdo de campaña, la mejor noticia son los datos de ventas: en enero subieron el 3,83% respecto al mismo mes del año pasado.