El Caja Rioja dejó patente ayer que es un equipo que va a luchar hasta el final por el ascenso a la categoría superior si mantiene el ritmo. Ayer venció en un impresionante partido al Huelva La Luz, que mostró sus poderes, pero que sucumbió ante el mejor planteamiento defensivo riojano y ante la versatilidad de sus hombres a la hora de afrontar las posesiones.
El tercer cuarto fue decisivo y en él se pudo ver al mejor Caja Rioja de la temporada, con una defensa contundente, arrolladora, sensacional, que dejó en seis puntos a un rival que había conseguido cuarenta y uno antes del descanso y que dominaba por dos puntos.
En ese periodo, el balance defensivo fue determinante. Todos apoyaban a sus compañeros, pero en especial Santana dejaba sin efecto el tiro de Howard y Ott paraba a Nelson, muy activos en el primer periodo. En la zona, los Miller, Williams no podían con el trabajo de los hombres altos riojanos y el lanzamiento exterior, el arma onubense, se quedaba en nada ante el pegajoso marcaje de los bajos.
Golpe de efecto
Después de un primer tiempo con dos cuartos muy parecidos, en los que los onubenses agotaron sus buenos lanzamientos de tres puntos, cinco de ellos en el primer cuarto, en ese tercer cuarto fue cuando el Caja Rioja dio un golpe de efecto que le hace sentirse fuerte de nuevo y ofrecer su mejor cara.
El de ayer era el primero de los tres encuentros ante los mejores equipos del otro grupo, en los que se juega gran parte de la temporada en la pugna por quedar primero de grupo y el Caja Rioja dejó claro que opta a ese puesto y que cuenta con las armas necesarias para ir a buscarlo en cualquier cancha.
Jugando como ayer, el equipo riojano puede optar a todo, pero tiene que seguir en la misma línea para hacer frente a cualquiera y luchar por ese primer puesto tan caro.
Dificultades para empezar
Además, el Caja Rioja tuvo que sufrir ayer mucho para conseguir su gran triunfo. El Huelva empezó muy fuerte en el lanzamiento exterior.
No fallaban una y los locales tenían que ir a remolque, aprovechando el juego interior en el que los dos Santanas eran los amos, hasta que le señalaron la técnica a Sidao. Gracias a ellos se mantenía el tipo.
En el segundo cuarto pasó algo parecido, aunque el Caja se llegó a poner por delante hasta de ocho puntos. Volvieron los lanzamientos y se mantuvo la ventaja visitante. En ese cuarto destacó la aportación de un Carreto en racha.
El Caja supo mantener el tipo cuando el rival estaba funcionando a tope y eso fue lo que le dio la seguridad en la reanudación.
Sala ajustó la defensa, puso a sus hombres a trabajar a fondo y el resultado fue demoledor. Santana volvió a hacer un partidazo bajo los aros y Ott cogió la onda de su lanzamiento exterior.
En el último cuarto, el Huelva sabía que tenía que jugárselo todo y empezó bien, con un parcial de 13-4 que hacía temer un revolcón. Nada más lejos de la realidad. Un tiempo muerto hizo que se recompusiera el balance defensivo y que volviera el espectáculo en ataque.
Un triunfo, en suma, producto del buen juego riojano y con la aportación de todos sus jugadores.