El Tribunal de Cuentas pide cada año al Ayuntamiento de Logroño, igual que a las demás Administraciones, los apuntes contables correspondientes a cada ejercicio para analizarlos. Y resulta que ahora ha tenido que requerir las cuentas del 2006, 2007 y 2008 porque Logroño no se las ha mandando.
En marzo del 2007 comunicó que a partir de ese momento el envío ya no tenía que ser en papel, sino vía telemática. Y ahí ha debido de estar el problema. Que no se ha dado con el mecanismo para hacer esos envíos por ordenador.
El concejal de Hacienda, Vicente Urquía, quiso ayer explicar el problema. Él dice que las cuentas están bien, que todas ellas se han aprobado de forma unánime en los correspondientes plenos de la Corporación. Las del 2006 se aprobaron en septiembre del 2007; las del 2007, en septiembre del 2008, y las del 2008, de una forma similar. Así que el problema, a su entender, es «estrictamente técnico. Está todo correcto pero no hemos sido capaces de dar con el programa para mandar las cuentas».
Eso sí, «ahora tenemos la seguridad de que en marzo las podremos enviar», adelantó. ¿Cómo? A través de una contratación externa que cobrará 12.000 euros por solucionar la cuestión.
Expediente informativo
Para saber qué ha ocurrido se abrirá expediente informativo a los funcionarios de la Unidad municipal de Informática encargados de la gestión que no llegó a realizarse «en tres años», insistió el concejal para agregar que habrá que dilucidar si ha habido dificultades «por incapacidad y, en ese caso, habrá que conocer la razón por la que no se pidió la ayuda necesaria, o por si ha sido una negligencia».
«Es grave y no puede ser. Si en otros ámbitos laborales estas cosas tienen consecuencias, en éste también debe tenerlas. Esto no puede quedar así», afirmó.
Interrogado sobre la existencia o no de requerimientos anteriores, el edil de Hacienda respondió: «Me dicen que nunca ha habido un requerimiento anterior porque, si así hubiera sido, lo habríamos mirado antes».