«Es el deseo de todos los riojanos que el viaje que hoy iniciamos sea fecundo». El presidente del Gobierno de La Rioja, Pedro Sanz, participó ayer en Roncesvalles junto a sus homólogos de las otras siete comunidades jacobeas en el acto institucional de apertura del Año Compostelano y aprovechó su intervención para destacar la coincidencia con la celebración del Año Jubilar Calceatense en Santo Domingo de la Calzada.
Durante su intervención ante los Príncipes de Asturias y la ministra de Cultura, Sanz recordó que «La Rioja está íntimamente ligada a la ruta jacobea, de forma que no es posible entender su historia sin el Camino de Santiago, ni conocer éste sin recorrer sus hitos riojanos». Logroño, Navarrete, Ventosa, Nájera, Azofra, Cirueña, Santo Domingo y Grañón fueron citados como contribución de «una tierra hospitalaria y acogedora» a esta vía histórica de peregrinación.
Aportaciones también mencionadas por el presidente regional fueron el vino de Rioja y el español. «Es el español -afirmó- nuestra principal contribución (...) Este gran tesoro se entrecruza con otros idiomas, reflejo de la pluralidad del Camino, y lo convierte en una diálogo entre culturas, estableciendo un marco de convivencia, integración y fraternidad entre los pueblos».
«Ese afán de unidad, armonía y entendimiento entre los pueblos que nos trae hasta aquí -concluyó el presidente riojano- es el que nos ha de guiar para estrechar nuestros vínculos y afrontar con éxito este empeño en el que ahora nos encontramos, que no es otro que engrandecer juntos esta senda de convivencia e integración».
Camino del Norte
Al igual que Sanz, el resto de presidente autonómicos presentes ayer en Roncesvalles se debatieron entre los mensajes de colectividad y las reivindicaciones propias. En este sentido, destacó la defensa del Camino del Norte por parte de los representantes del País Vasco y Cantabria, Patxi López y Miguel Ángel Revilla respectivamente (el presidente de Asturias no pudo acudir), que lo promueven a Patrimonio Mundial, como ya lo es el llamado Camino Francés.
También hubo otro tipo de pronunciamientos. «Ahora que algunos quieren desgajarse de este proyecto maravilloso que es España -señaló Revilla en su habitual tono epatante-, desde Cantabria, y desde el reconocimiento de todas las singularidades, reivindicamos el orgullo de sentirnos españoles. ¡Qué buen lugar éste para decir viva España!»
En línea más europeísta, Alberto Núñez Feijoo, de Galicia, habló del Camino como «matriz de Europa». «Los caminos -afirmó- son uno de los fundamentos del sentimiento europeo». Marcelino Iglesias, de Aragón, también se refirió al Camino como «eje vertebrador de una primera aproximación a la idea de Europa» y «un espacio para la cooperación y el intercambio». «Europa -declaró- se construye desde la pluralidad, sobre la base de la democracia, alejada de amenazas y abre la puerta a la esperanza colectiva».
Por su parte, Juan Vicente Herrera, de Castilla y León, dijo que «el Camino de Santiago no separa, sino que enriquece y no sólo da respuesta a las aspiraciones individuales». «Los caminos deben recorrerse juntos -sentenció Miguel Sanz, el anfitrión de Navarra- ¡Ojalá aprendamos a hacerlo así en todos los órdenes de la vida!»