En los últimos tiempos, las Asociaciones del Camino de Santiago de Cataluña, Aragón, Navarra y La Rioja están coordinando sus esfuerzos para impulsar la ruta jacobea que utilizaron los peregrinos que pretendían llegar a Compostela desde el Mediterráneo. De esta forma se va a consolidar una nueva vía de peregrinación que naciendo en San Carlos de la Rápita empalmará con el Camino Francés en Logroño. En realidad, estamos hablando de la calzada romana que desde hace más de dos mil años ha unido Tarraco con Astorga, pasando por Graccurris, Calagurris y Vareia.

Este camino Jacobeo entra en tierras riojanas, procedente de la localidad navarra de Castejón, por el término municipal de Alfaro. En el convento de San Francisco de esta localidad existe un gran lienzo barroco que representa la aparición de Santiago en la batalla de Clavijo y en la Colegiata de San Miguel, famosa por albergar sobre sus tejados a la mayor colonia urbana de cigüeñas del mundo, podremos encontrar un imagen de una Virgen Peregrina del S. XVII, de excelente calidad artística.

La siguiente población por la que discurre el camino es Rincón de Soto. En su iglesia parroquial existe un sepulcro con una inscripción informando de que en él está enterrado Juan Jiménez, fallecido en 1.516 y fundador de una capilla en honor del Señor Santiago.

Calahorra es la ciudad donde más referencias jacobeas encontraremos. Recientemente se ha constituído ahí la asociación cultural “Peregrinos del Señor Santiago de Galicia”. En los Archivos se conservan bastantes documentos que nos hablan de peregrinos y de hospederías. El Crucifijo o Humilladero del S.XVI, levantado a la entrada del pueblo, ha sido un lugar obligado de oración para los peregrinos. En él podremos contemplar esculpidas varias conchas.

Se podrá disfrutar también visitando la iglesia colocada bajo la advocación del Apóstol Santiago y, sobre todo, con la Catedral que conserva una espectacular pila bautismal decorada con los más repetidos símbolos jacobeos: veneras y calabazas.

Desde Calahorra deberemos desplazarnos hasta Alcanadre. En su iglesia parroquial se guarda una joya románica del S.XII: la Virgen sedente de Aradón que nos trae evocaciones de un enclave templario ya desaparecido pero con una localización, próxima a Alcanadre, bien conocida.

Siguiendo nuestro camino pasaremos por lugares que han sido etapas importantes de la vieja calzada romana como San Martín de Berberana o Arrúbal y llegaremos a Agoncillo para sorprendernos con su impresionante Castillo de Aguas Mansas, con escudo de la Cruz de Calatrava en su portada, y con el Retablo Mayor de la iglesia de Ntra. Sra. de la Blanca, uno de los mejores retablos riojanos.

Saliendo de Agoncillo deberemos cruzar el río Leza, dejar atrás el aeródromo de Recajo y acercarnos hacia la capital de La Rioja caminando sobre calzadas y entre los restos arqueológicos de la vieja Vareia romana.

Ya sólo nos resta cruzar el río Iregua y entrar en la ciudad de Logroño por la Puerta del Fuero. El Camino Jacobeo del Ebro que viene desde el Mediterráneo se encuentra aquí con el Camino Francés que desciende desde el Pirineo.