La Rioja

Roscón de Reyes, el protagonista del 6 de enero.
Roscón de Reyes, el protagonista del 6 de enero. / EFE

La receta del roscón más sano

  • nutrición

  • Tómate tu tiempo, desde el momento en que se elabora el pre-fermento hasta el momento de degustar el dulce pasan aproximadamente 22 horas

El Roscón de Reyes es uno de los grandes protagonistas de la Navidad, además del colofón de las fiestas tras la noche más especial del año.

Este postre llega, tradicionalmente, el 6 de enero a todas las mesas para endulzar el año que comienza. Y para que no se nos atragante, saludablemente hablando, la empresa de asesoramiento nutricional Grupo NC Salud nos regala la receta más saludable para elaborar un Roscón de Reyes casero.

Eso sí, se toma su tiempo, porque hay que dejarlo fermentar. Para hacerse una idea de la planificación a seguir, desde el momento en que se elabora el pre-fermento hasta el momento de degustar el dulce, pasan aproximadamente 22 horas.

La receta

Comenzamos con el pre-fermento, para el que necesitaremos los siguientes productos:

100 g de harina integral de fuerza. En su versión integral, la harina aporta más vitaminas, minerales y fibra a nuestro Roscón.

100 ml de leche tibia semidesnatada. Como alternativa a la leche entera, la semidesnatada aligera de forma notable el contenido en grasas saturadas.

3 g de levadura seca de panadero (o 9 de levadura fresca).

Mezclamos todos los ingredientes del pre-fermento en un bol con una cuchara hasta que quede una masa espesa y sin grumos. Dejamos doblar su volumen durante 2 horas.

La masa, se consigue con lo siguientes ingredientes:

150 ml de leche tibia semidesnatada.

1 yema de huevo. Contiene una alta dosis de vitaminas A, esencial para el buen estado de la piel y la visión, D, para la asimilación de calcio, B12, para el buen estado del sistema nervioso,, y minerales como el fósforo para la salud ósea, o el zinc, implicado en el metabolismo de los azúcares, las proteínas, y el buen funcionamiento de la piel, uñas, cabello y función cognitiva.

1 cucharada de agua de azahar. Si es esencia, es preferible poner menos porque es más concentrada.

60 g de aceite de oliva. Producto estrella por sus propiedades antioxidantes, siendo un producto cardiosaludable por su contenido en grasas monoinsaturadas.

450 g de harina de fuerza

100 g de azúcar. Estamos añadiendo mucha menos cantidad de azúcar que la receta tradicional, y compensaremos ese dulzor con la ralladura de naranja, mucho más saludable.

Ralladura de naranja al gusto.

1 cucharadita de lecitina de soja. Aporta fosfolípidos, esenciales para regular los niveles de colesterol.

1 pizca de sal.

La sorpresa del Roscón de Reyes

Mezclamos en un bol o máquina todos los ingredientes de la masa: primero los líquidos y después los sólidos, y añadimos al pre-fermento. Amasamos fuera del bol hasta que la masa resultante (al principio pegajosa) se vuelva lisa (unos 15-20 minutos a mano). Es importante no añadir harina, mejor insistir hasta conseguir la textura lisa.

Dejamos fermentar unas 3 horas, y a continuación boleamos la masa obteniendo 2 piezas con las que crear la forma del Roscón. Colocamos un aro de emplatar en el centro de ambas piezas para evitar que se cierre el agujero, y colocamos la “sorpresa del Roscón de Reyes”. Dejamos reposar hasta que la masa doble de nuevo su volumen (unas dos horas), la envolvemos en papel film ligeramente aceitado y la colocamos en el frigorífico toda la noche.

El resultado

Ha llegado el momento de ver el resultado final del Roscón. Para hornear y decorar la masa se necesita:

1 clara de huevo. Aporta proteínas de alta calidad biológica, es decir, completas a nivel nutricional.

Unas gotas de azúcar humedecida con agua.

Naranjas escarchadas, guindas, y almendras fileteadas o en granillo. La almendra es fuente de salud siempre que se consuma con moderación. Aporta grasas insaturadas (cardiosaludables), proteínas vegetales y minerales como el magnesio o el fósforo, así como vitamina E, de efecto antioxidante.

A la mañana del día siguiente, decoramos la masa pintándola con clara batida, azúcar humedecida y las frutas y almendras. Precalentamos el horno a 200 grados durante 10 minutos y, a continuación, reducimos a 180 grados. Introducimos ambas piezas y horneamos unos 25 minutos con aire arriba y abajo.

Finalmente, dejamos enfriar durante dos horas antes de degustar.