Por qué las vacunas no son obligatorias en España

Por qué las vacunas no son obligatorias en España

En los países vecinos Francia e Italia la vacunación infantil es obligatoria y el debate se está abriendo en España, ¿por qué no legislar al respecto aquí también?

LINDA ONTIVEROS

Excepto en situaciones puntuales de epidemias que amenacen de forma importante a la salud pública, como la sucedida en 2010 cuando un juez ordenó vacunar a 35 niños para hacer frente a un brote de sarampión detectado en un colegio de Granada, la legislación actual no obliga a cumplir el calendario vacunal.

Mientras que en Italia, para inscribir a un niño de hasta seis años en una escuela o una guardería, los padres deben presentar la libreta con 12 vacunas aplicadas y la ley establece sanciones a los padres infractores, en España la inmunidad a ese mismo número de enfermedades también está disponible en todo el territorio de forma gratuita, pero ponérsela a los niños es sólo una «recomendación» y queda a juicio de los padres inmunizar a sus hijos contra la difteria, el tétanos, el sarampión, la rubéola, la varicela, la tos ferina, la enfermedad invasiva por Hib, la hepatitis B, el polio, la enfermedad meningocócica por serogrupo C, la parotiditis y la infección por el virus del papiloma humano. «El tema de la obligación es muy controvertido», sostiene la doctora Belén Aguirrezabalaga, responsable del Grupo de Vacunas de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP - VACAP). «El pediatra realiza una recomendación terapéutica, pero son los padres los que toman la decisión final».

En otro país vecino, Francia, hay tres tipos de vacunas obligatorias: difteria, tétanos y poliomielitis, a las que se sumarán otras ocho para 2018 (tos ferina, hepatitis B, bacilo de Pfeiffer, pneumococo, meningococo C, sarampión, paperas y rubeola). ¿Por qué en España no se garantiza por ley que todos los niños estén vacunados? «Más del 95% de los niños menores de 2 años de edad residentes en España está correctamente vacunado, según el calendario oficial», explica el doctor David Moreno, coordinado del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (AEP). «En cambio, en otros países como Francia ese porcentaje es mucho menor y hay un aumento claro y mantenido de casos de enfermedades como el sarampión, por lo que han tenido que dar el paso de obligar a vacunar».

Aún cuando cada cierto tiempo se reinicia el debate sobre exigir o no a los padres, incluso con la reforma de la ley, que vacunen a sus hijos, las asociaciones que reúnen a los pediatras españoles, como la AEP y la SEPEAP se inclinan de forma oficial por no obligar a cumplir el calendario vacunal. «Por ahora la situación está controlada, aunque debemos estar atentos», afirma el doctor Moreno. «La obligación puede provocar un efecto contrario, potenciando un sentimiento contra la vacunación más perjudicial que beneficioso».

La realidad en España indica que, aunque parezca que el movimiento antivacunación esté en auge, la cobertura de los niños se mantiene por encima del 95% en los dos primeros años de edad y en otro tipo de vacunas que se aplican a otras edades, como por ejemplo la vacuna del papilomavirus a los 12 años, se sitúa en el 78%, subiendo. «Hay que tener dos asuntos claros: que los beneficios de la vacunación son reales y están sobradamente probados y que tenemos unas coberturas de vacunación muy altas», afirma . « En términos generales, la población española es consciente de los beneficios de la vacunación Preferimos mantener una actitud proactiva en favor de las vacunas, tanto las financiadas como las no financiadas por el Estado, porque sabemos que está demostrado científicamente el beneficio que aportan las vacunas».

Una adecuada información a la sociedad y una buena formación de los profesionales sanitarios es crucial para contrarrestar a los movimientos contrarios a la vacunación, que «en general están basados en información irreal y no contrastada», concluye el doctor Moreno.

Vacunas recomendadas en España

Según la AEP, “las que todos los niños en España reciben de forma universal, que incluye las vacunas oficiales ofertadas gratuitamente por cada una de las CC. AA.”: hepatitis B, difteria, tétanos, tosferina, polio, Haemophilus influenzae tipo b, meningococo C, neumococo, sarampión, rubeola y paperas (parotiditis epidémica), varicela y el virus del papiloma humano (esta solo para niñas). Mientras que las no financiadas son las vacunas frente al rotavirus y la del meningococo B en lactantes y la tetravalente antimeningocócica en adolescentes.

Algunas regiones amplían la cobertura, como Galicia frente a la enfermedad invasiva por neumococo; Navarra, Ceuta y Melilla con la de varicela en los dos primeros años y a los doce; Cataluña, Ceuta y Melilla vacunan también a todos los niños frente a la hepatitis A, y Madrid, Ceuta y Melilla con la vacuna de baja carga antigénica DTPa contra la tos ferina a los 14 años.

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