La Rioja

Los ancianos deben vacunarse contra la gripe para evitar complicaciones.
Los ancianos deben vacunarse contra la gripe para evitar complicaciones. / Caledonio Martínez

La gripe mata a 3.000 personas al año

  • neumología

  • Los antibióticos no curan los procesos causados por un virus, mientras que la vacunación podría evitar la mitad de estos los mortales

La gripe es una enfermedad respiratoria de origen vírico, en la que el paciente presenta síntomas como fiebre elevada, tos, dolor de cabeza y malestar general. A pesar de ser estacional y conocida, y de existir una vacuna para contrarrestarla, cada año mueren entre 2.000 y 3.000 personas a causa de la gripe en España. «Con una correcta y extensa implementación de la vacuna antigripal entre la población, se podrían impedir hasta el 50% de estos fallecimientos», sostiene el doctor Francisco Javier García Pérez, neumólogo y coordinador del Área de Enfermedades Infecciosas y Tuberculosis de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR). «La eficacia de la vacuna antigripal varía entre los individuos en función de su estado inmunológico. En adultos sanos oscila entre el 70% y el 90% de los casos; en la población infantil su eficacia se sitúa en el 80% de los casos».

Grupo de riesgo

Por lo general, los pacientes logran una recuperación total en una o dos semanas, sin necesidad de recibir tratamiento con fármacos específicos. Sin embargo, en niños muy pequeños, ancianos, personas con enfermedades graves o pacientes con enfermedades respiratorias crónicas, la gripe puede provocar complicaciones severas que requieran actuaciones específicas. Por ejemplo, en pacientes respiratorios crónicos.

«Los pacientes con EPOC, bronquiectasias, asma o fibrosis quística pueden llegar a presentar complicaciones potencialmente mortales, fundamentalmente neumonías, si desarrollan procesos gripales», advierte el doctor García Pérez, neumólogo y coordinador del Área de Enfermedades Infecciosas y Tuberculosis de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR). «Es por ello que la vacunación antigripal, así como la vacunación antineumocócica, constituyen una medida imprescindible en el abordaje terapéutico global de este tipo de pacientes. Además, la vacunación es una medida fácil y segura ya que en la mayoría de los casos no provoca efectos secundarios relevantes».

Como los tratamientos antibióticos no son eficaces en la cura de procesos víricos, como es el caso de la gripe, sólo la prevención, mediante la vacunación antigripal y unas correctas prácticas de higiene, pueden frenar el avance de la enfermedad, tanto de forma individual como colectiva. «Los neumólogos recomendamos la vacunación antigripal, así como la neumocócica, en todos aquellos pacientes con enfermedades respiratorias crónicas ya que es una parte fundamental del tratamiento de cualquier enfermedad que afecte a la salud respiratoria de la población», concluye el doctor García Pérez.

Para la temporada invernal 2016-2017, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que las vacunas trivalentes de la gripe incluyan los componentes de las cepas análogas, como la A/California/7/2009 (H1N1) pdm09, A/Hong Kong/4801/2014 (H3N2) y B/Brisbane/60/2008 (linaje Victoria). También recomienda que las vacunas tetravalentes, con dos virus de gripe B, contengan las tres cepas anteriores más una similar a B/Phuket/3073/2013 (linaje Yamagata).