La Rioja

Siete niños esperan un trasplante multivisceral

Siete niños esperan un trasplante multivisceral

  • pediatría

  • Aguardan la donación de siete o más órganos vitales, en una lista de espera junto a otros 36 niños. Aquí, la historia de algunos de ellos

Cuando un niño padece una enfermedad crónica de baja prevalencia requiere un trasplante multivisceral, es decir, que implica recibir al menos siete órganos vitales. Sólo la donación de órganos infantil puede salvar sus vidas, como lo recuerda la Asociación de Niños y Adultos con Trasplante Multivisceral, Nutrición Parenteral y Fallo Intestinal (NUPA). El año pasado, 29 donantes ayudaron a que sobrevivieran 179 menores de edad y en lo que va de 2016 ya 53 niños han sido trasplantados.

Entre los casos más difíciles están los de trasplante multivisceral, como el de Adrián, de 3 años, que superó un trasplante de siete órganos cuando apenas tenía 12 meses. «Son cirugías de hasta 16 horas y asusta mucho una operación de este tipo para un bebé tan pequeño», recuerda Beatriz Poveda, su madre. «Pero ha merecido la pena. Somos conscientes de que somos muy afortunados, porque Adrián hace una vida prácticamente normal, depende de sus revisiones médicas y de tratamiento diario pero es un niño muy feliz y lleno de vida. Gracias infinitas a todos esos padres que donan órganos en el peor momento de sus vidas».

De los que todavía esperan a contrarreloj la noticia de que han conseguido los órganos que necesitan, aquí se comparten dos testimonios de sus padres:

Paula. 26 meses. «Cuando apenas tenía dos meses entró en lista de espera de un trasplante de varios órganos», relata su padre, José Luis Escalera. «Después de dos años de espera, el tiempo pasa cada vez más deprisa para nosotros. No podemos imaginarnos la vida sin nuestra niña, que no para en todo el día, pese a estar conectada a una máquina de nutrición parenteral para alimentarse».

Laura. 16 años. «Cada día que pasa es más difícil la espera, pero estos niños tienen una fuerza especial y aunque está lejos de su hermano y sus amigos, que están en Canarias, y que se ha quedado sin vacaciones y no puede ir al colegio, nunca pierde la sonrisa», asegura su madre, Petra García.

Así, estos niños pasan largas temporadas ingresados en un hospital, lejos de su entorno, y afrontando la dificultad de adaptarse a la vida diaria con las diferencias propias de una enfermedad. Sus padres se mantienen 24 horas al día a la espera de la llamada de urgencia que indique que un órgano está disponible. No hay tiempo que perder para hacer la operación. Para ellos, NUPA ha logrado reunir a varios artistas españoles para apoyar la donación de órganos infantil, en una campaña de concienciación. Entre los colaboradores se cuentan Paula Echevarría, Álex González, Sara Baras, Miguel Poveda o Manuel Carrasco, entre otros.