El cáncer de próstata, el tumor más frecuente entre los hombres

Eduardo Berizzo./Efe
Eduardo Berizzo. / Efe

El entrenador del Sevilla, Eduardo Berizzo, ha desvelado que sufre la enfermedad, que afecta a 33.000 personas al año en España. En un estadio inicial, se puede curar con el tratamiento adecuado

LINDA ONTIVEROS

El entrenador del Sevilla, Eduardo Berizzo, ha desvelado este miércoles que sufre cáncer de próstata, a través de un comunicado difundido por el club. El suyo es uno de los 33.000 casos que se diagnostican al año en España. El entrenador sufre un adenocarcinoma prostático, el tipo histológico más frecuente del cáncer más habitual entre los españoles, aunque ocupa el tercer puesto en mortalidad, por detrás del de pulmón y el de colon.

«La mayoría de los pacientes diagnosticados de un cáncer de próstata puede sobrevivir a este tumor gracias a que existen tratamientos que, si se aplican en estadios precoces, pueden llegar a curar o asegurar una supervivencia larga que, por lo general, está libre de síntomas», afirma el doctor Santiago Méndez, médico de Infocáncer. «Independientemente de la zona histológica donde se presente, hay que tener en cuenta la agresividad tumoral, ya que no todos los cánceres de próstata son iguales, y esto hay que verlo tanto en la anatomía patológica como en los estudios de extensión».

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Aunque Berizzo tiene 48 años, la incidencia de este tipo de tumor suele aumentar a partir de los 50 años y desarrollarse en la zona periférica de la glándula prostática. En sus primeros estadios puede ser asintomático y, cuando se presentan los síntomas, más avanzada la enfermedad, pueden ser dolor óseo, síndromes paraneoplásicos o algunos otros síntomas generales que incluso pueden confundirse con otras patologías del tracto urinario inferior. Ante la sospecha o la existencia de antecedentes familiares, se pueden hacer pruebas de el antígeno prostático específico (PSA) o de tacto rectal (palpar la próstata a través del recto). Si los valores son elevados o hay nódulos se realiza una biopsia prostática y una ecografía transversal de la próstata.

Los nueve síntomas

Los síntomas locales que puede tener un paciente con cáncer de próstata, según la Asociación Española contra el Cáncer, son los siguientes:

-Urgencia miccional: imperiosidad miccional o incluso pérdida involuntaria de la orina.

-Aumento de la frecuencia de orinar, tanto por el día como por la noche (nicturia).

-Dolor y escozor durante la micción (disuria).

-Retardo en el inicio de la micción y disminución de la fuerza del chorro miccional o intermitencia del mismo.

-En ocasiones la uretra se obstruye por el tumor y aparece retención urinaria (obstrucción).

-Goteo posmiccional.

-Sensación de vaciamiento incompleto de la vejiga.

-Dolor o crecimiento mamario (ginecomastia), aunque es poco frecuente, debido a que este tipo de tumor puede segregar altas cantidades de la hormona HCG (gonadotropina coriónica humana).

-En las fases más avanzadas de la enfermedad, suele aparecer la pérdida de peso o de apetito, dolor óseo localizado, anemia, edemas (hinchazón) en los miembros inferiores e insuficiencia renal.

«No podemos hacer un diagnóstico únicamente por los síntomas», advierte el doctor Méndez. «Para la certeza hay que tomar una muestra del tejido prostático que será examinada por el anatomopatólogo. Ahora también se están incluyendo pruebas muy útiles, como la resonancia magnética nuclear multiparamétrica para caracterizar lesiones que, de otro modo, sería difícil hacer». Los tratamientos dependen de las circunstancias del paciente y de las características del tumor, como que se encuentre localizado.

«Si no ha salido fuera de la próstata es potencialmente curable», explica el doctor Méndez, que divide los tipos de tratamiento en dos. Primero, los curativos, que son la cirugía (prostatectomía radical) y la radioterapia en sus dos modalidades: externa o braquiterapia. Segundo, los que aumentan la supervivencia al controlar la enfermedad y detener o ralentizar su crecimiento, como la terapia hormonal de bloqueo androgénico. «En los últimos años se está intentando controlar a los pacientes que ya no responden a los tratamientos habituales con ciertos medicamentos quimioterápicos e inmunoterápicos», afirma el doctor Méndez.

El aspecto laboral y profesional podría no verse afectado, siempre que se elija bien el tratamiento y no ocurran efectos secundarios indeseables e inesperados, según el doctor Méndez. Un paciente con cáncer de próstata puede llevar, en general, una vida «normal», como asegura el club de Berizzo, en el comunicado: «Nuestro entrenador seguirá actuando con total normalidad». Sin embargo, «todo tratamiento puede tener posibles efectos secundarios», mantiene el doctor Méndez. Habla el doctor de una disfunción eréctil o incontinencia urinaria debido a la cirugía, aunque cada vez son menos frecuentes gracias al avance de las técnicas. Con la radioterapia, que puede afectar a tejidos sanos que estén cerca del lugar irradiado, se podría irritar la vejiga odel recto, aunque también cada vez es menos frecuente que suceda.

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