El incendio de Yeste, a punto de ser controlado

Un helicóptero, durante las labores de extinción del incendio forestal.
Un helicóptero, durante las labores de extinción del incendio forestal. / Marcial Guillén (Efe)

Quince bomberos que trabajaban en la extinción del fuego se han intoxicado por comer bocadillos en mal estado

J. V. MUÑOZ-LACUNAToledo

El incendio forestal que desde el pasado 27 de julio afecta a la Sierra del Segura, en Albacete, quedará controlado antes del fin de semana según las previsiones de los técnicos medioambientales que dirigen las labores de extinción. Contra el fuego, que ha quemado 3.300 hectáreas de pinares en un perímetro de 32 kilómetros, luchan 120 personas con 27 medios terrestres y 6 aéreos.

Dado que el fuego va a menos, las secciones de la Unidad Militar de Emergencias que han colaborado en estos trabajos han iniciado su repliegue a sus bases de Zaragoza, Valencia y Madrid. La mejoría de la situación también ha permitido que el número de vecinos evacuados por la cercanía de las llamas -400 en total- se reduzca paulatinamente y poco más de 30 estén aún pendientes de recibir autorización para volver a sus hogares. Según ha informado el delegado de la Junta de Castilla-La Mancha en Albacete, Pedro Antonio Ruiz Santos, “los vecinos de ocho pedanías ya han regresado a sus casas y los de otras ocho pedanías pueden ir a sus hogares de 8 de la mañana a 12 del mediodía para alimentar a sus animales”.

En cuanto a las causas del fuego –fue intencionado-, la Guardia Civil prosigue sus investigaciones para identificar y detener al autor o autores de un incendio que ha acabado afectando a la misma superficie que se calcinó en 1994 por otro fuego en el que ardieron 14.000 hectáreas y murió una persona. Desde entonces, “esa masa forestal apenas ha tenido tratamiento selvícola y el monte ha estado muy dejado, por lo que contaba con mucha vegetación y no disponía de infraestructuras preventivas para facilitar la extinción de un fuego”, según ha reconocido el director general de Política Forestal de la Junta castellano-manchega, Rafael Cubero.

Intoxicados por bocadillos en mal estado

También la Junta ha abierto una investigación para determinar la causa de la intoxicación alimentaria sufrida por 16 personas que trabajaban en la extinción del fuego -15 de ellas bomberos- al ingerir bocadillos en mal estado. El Instituto Toxicológico de Albacete analizará los bocadillos suministrados por una empresa de catering y, en función de los resultados, se exigirán responsabilidades. En este sentido, el delegado de CC.OO. en la empresa pública “Gestión Medioambiental de Castilla-La Mancha (GEACAM), Manuel Amores, ha indicado que “esto no puede quedar así y hay que aclarar las causas y depurar responsabilidades porque no es admisible que en medio de un incendio de tal magnitud, los trabajadores que se están dejando la piel para luchar contra el fuego sean víctimas de una intoxicación alimentaria”.

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