La escasez de apoyos a la emancipación y al empleo lastra el desarrollo de los jóvenes

Un grupo de jóvenes prepara sus exámenes en Valladolid./EFE
Un grupo de jóvenes prepara sus exámenes en Valladolid. / EFE

España ocupa los últimos lugares en estos dos aspectos, rodeada de países del Sur de Europa, según un estudio del Centro Reina Sofía

Daniel Roldán
DANIEL ROLDÁNMadrid

La recuperación no llega a todos los lugares ni a todas las franjas de edad. Los jóvenes, en este último apartado, son uno de los colectivos más perjudicados por culpa de dos factores fundamentales y relacionados entre sí: el empleo y la emancipación.

En el primer punto, España ocupa el penúltimo lugar europeo, con una tasa de desempleo del 33,2% entre los ciudadanos de 15 a 29 años frente al 14,7% de la UE. Solo Italia está por debajo, según el Índice de Desarrollo Juvenil Comparado 2017 elaborado por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD). La tasa de temporalidad española es la más alta de todos los países europeos y se sitúa en el 56,4%, muy por encima de la media continental, que no llega al 33%.

En emancipación, España solo mejora un poco. Ocupa el quinto lugar por la cola, superando a italianos, eslovacos, croatas y malteses. La crisis económica, unida a otros elementos, como «las características culturales, los modelos familiares y las políticas públicas», ha favorecido esta cifra tan baja de emancipación, situada en los 29 años. «La juventud no es un problema de la sociedad civil», argumentó Enrique Gil Calvo, catedrático de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid y colaborador del Centro Reina Sofía. «No hay una demanda de ayuda porque se entiende que son dependientes de las familias. Se piensa que ya escampará, que se solventará. Y lo único que vemos es que volvemos a la burbuja inmobiliaria», ilustró el profesor.

«El Gobierno, con mayoría absoluta, no hizo nada porque tenía las manos atadas. Solo recortó y acabó con cualquier proyecto, como la ayuda al alquiler. Y ahora tampoco se hace nada», se quejó Gil Calvo durante la presentación del informe. Además, señaló que la emigración se ha convertido en la tabla de salvación de muchos jóvenes españoles. «Ahora tienen muchos estudios y no van como mano de obra», apuntó el experto.

Las cifras:

24
es el puesto que ocupa España dentro de la UE en cuanto al desarrollo global de la juventud.
56,4%
es la tasa de temporalidad laboral de los españoles entre 15 y 29 años, la más alta de toda la UE.

El estudio realizado por la FAD analiza cinco factores para determinar este índice de desarrollo juvenil. Además del empleo y la emancipación, el estudio evalúa la vida (mortalidad, fecundidad, accidentes y suicidios), el uso de las nuevas tecnologías y la educación. Un conjunto que hace que España esté en el furgón de cola -puesto 24 de 28- con una nota de 4,83 -sobre diez-; lejos de la media europea (5,97) y muy lejos de Dinamarca (8,46), Luxemburgo (8,03) y Países Bajos (7,95). Grecia, Bulgaria, Italia y Rumanía están por detrás de España, a la que adelanta Portugal. Es decir, hay una clara división norte-sur que también se reproduce entre las comunidades autónomas: las peores son las cuatro del sur (Andalucía, Castilla-La Mancha, Murcia, Extremadura) y los dos archipiélagos.

La puntuación de 2017 es superior a la del año pasado (4,45) y a la de 2009, año tomado de referencia (4,70). Es decir, España crece 0,13 puntos dentro de este índice, pero muy lejos del 0,44 puntos que ha aumentado la media europea. Además, la brecha entre la UE y España también se ha ensanchado: si hace nueve años era de 0,83 puntos, ahora es de 1,14. Una diferencia que se explica por la falta de incentivos a los jóvenes. «Hay una relación en el buen manejo de las TIC y los jóvenes que no hacen nada», añade Gil Calvo. En este apartado España está en el puesto doce (con 0,80), muy por encima del 0,66 de media europea.

Tampoco «estamos tan mal», según dijo el profesor, en educación. Aunque España no llega a la media europea, que es del 0,6, se acerca bastante con un 0,56. Además, en la época universitaria los valores son muy parecidos, aunque en el aprendizaje de al menos dos idiomas extranjeros en la postobligatoria y el abandono escolar tras la Educación Secundaria Obligatoria es donde la posición de los españoles es inferior. Lituania es el país de la Unión Europea que encabeza la lista.

Los jóvenes nacionales sí que consiguen superar a sus colegas europeos en el parámetro vida, donde España tiene la menor tasa de mortalidad entre los 15 y los 29 años (no llega al 0,25 por mil). En cuanto a fecundidad, es alarmantemente baja en cualquier edad, lo que es bueno para los adolescentes, pero no tanto para mantener la natalidad.

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