La Rioja

Un violín del Holocausto para cambiar la vida de Brianna

Secuencia de 'Violin's Joe'.
Secuencia de 'Violin's Joe'.
  • Un superviviente a más de seis años en Siberia regala su preciado legado al instituto de uno de los distritos más pobres de Nueva York

Joseph Feingold tenía 16 años cuando las tropas soviéticas le arrancaron de Varsovia para mandarle a Siberia por ser judío. «Era muy, muy frío», recuerda ahora sobre los seis años y medio que sufrió mientras su madre y su hermano menor fueron enviados al campo de exterminio nazi de Treblinka, donde fallecieron, como otros 780.000 personas. Joe logró sobrevivir y se reunió en Alemania al acabar la II Guerra Mundial con su padre y su hermano menor (superviviente en Auschwitz. Allí, recuperó la esperanza cuando canjearon un cartón de tabaco americano por un instrumento musical que cambiaría su vida. «Caminé por las calles y toqué el violín. Al fin sentía una vida tan normal como era posible», reconoce en el documental 'Joe's violin' (El violín de Joe).

La familia superviviente marchó hacia Estados Unidos en 1946 y allí Joe prosperó con su inesperable violín. Mucho tiempo después, con 91 años, decidió que el mensaje de esperanza no debía acabarse y donó el instrumento a un instituto del Bronx, una de las zonas más pobres de Nueva York gracias a un proyecto de WQXR Musical Instrument Drive.

La primera agraciada con el instrumento fue Brianna Perez, una niña de 12 años emocionada por la oportunidad, por la vida de Joseph y por la transformación de las notas musicales al rasgar sus cuerdas. «La primera vez que toqué el violín noté lo glamuroso de su sonido, (..) tan indescriptible como cuando nombraron mi nombre (como la elegida)», confiesa en el documental la enamorada del instrumento.

El encuentro de Josep y Brianna, recogido en 'Joe's violin', pretende ser un referente de inspiración para los niños más desfavorecidos. «¿Eres una devota del violín?», pregunta el superviviente del Holocausto al confluir dos genraciones separadas por casi ocho décadas, pero unidas por la armonía. «Me encanta que encontraras un sonido tan bonito en el violín», insiste Feingold después de emocionarse con una pieza interpretada por la niña y volver a tocar a su acompañante de madera y cuerdas.

«No podría haber imaginado una historia más significativa y gente más maravillosa para establecer una conexión por este violín», señaló la directora del documental, Kathleen Drohan, a 'The Guardian'. «En realidad, no identifico esta película como una película del Holocausto o sobre una niña de la ciudad en el sentido más estricto de los géneros», explicó la realizadora en 'The New Yorker', cuya página web recoge el premiado documental al completo.

El instrumento, como todos los donados por el proyecto, se quedará en el instituto para inspirar a nuevos alumnos cada año. Pero por ahora, armoniza las órdenes de un huésped de 12 años que tiene muy presente lo que significa. «Es un privilegio, porque tengo historia en mis manos... Es como una aventura», reconoce Brianna ante las cámaras antes de apuntar que quiere ser profesora de música. La pequeña norteamericana se ha convertido en el mejor mensajero de Joe, ese superviviente que quería aportar un legado que se ha esculpido en el Bronx. Así se lo reconoció Brianna al verse por primera vez: «Tienes esperanza». Y un violín para extenderla.

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