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«Aquí, como en todos los sitios, las mujeres tenemos dificultades añadidas»

«Aquí, como en todos los sitios, las mujeres tenemos dificultades añadidas»
Marta Caño Montejo | Secretaria-notario del Tribunal Eclesiástico de la Diócesis

Marta Caño entró a trabajar en la Diócesis tras ser despedida de su anterior empresa al nacer su primera hija

Roberto G. Lastra
ROBERTO G. LASTRALogroño

Un despido al tener a su primera hija la llevó hasta la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño hace 14 años, donde empezó a trabajar como ayudante del gerente. Desde hace ya cinco es la secretaria-notario del Tribunal Eclesiástico.

- ¿Cómo llegó a la Diócesis?

- Tras mi despido de una empresa, que siguió al nacimiento de mi primera hija, supe que buscaban personal para ayudar en el departamento de contabilidad de la Diócesis. Antes había trabajado en varios sitios. Tras el primer no, insistí y efectivamente entré para ayudar al gerente diocesano. Luego me asignaron, además, la secretaría del Instituto de Teología y Pastoral y, finalmente, el cargo y trabajo actuales. Antes de otorgarme estas sucesivas responsabilidades, además de los parámetros habituales en las entrevistas de trabajo o promociones internas, se valoró mi idoneidad o cualificación, mi eclesialidad (vivir en comunión con la Iglesia católica por vínculos de profesión de fe, de sacramentos y del régimen eclesiástico) y si mi vida era conforme la doctrina cristiana. Por ser la curia el equivalente a la junta directiva de una empresa, hay que pasar más filtros de los que algunos suponen.

-Tradicionalmente, éste ha sido un espacio ocupado por hombres, ¿cómo está hoy la situación?

- Las mujeres siempre hemos tenido una presencia importante en la iglesia, pero a los laicos en general nos está costando estar en puestos de responsabilidad con capacidad de decisión. Yo soy la primera que entró a trabajar en la curia, pero ahora ya estamos tres mujeres, aunque nos ha costado ir entrando.

- ¿Cómo fue el recibimiento y cómo es el día a día?

- Siempre me han tratado muy bien en esta casa y en el desempeño diario no he tenido nunca dificultades, lo que se agradece mucho. Los sacerdotes que trabajan aquí tienen un plus de calidad personal y eso se nota.

- ¿Ha sentido algún tipo de discriminación o de desigualdad?

- No, lo que sí puedo decir es que aquí, como en todos los sitios, las mujeres tenemos dificultades añadidas. Hay muy pocas mujeres en todas las diócesis españolas con responsabilidades y las que trabajan están más para atención al público. Yo, aquí, la única negativa que he tenido fue que no me dejaron acumular las horas de lactancia. Sin embargo, en otros trabajos que tuve en otras empresas me despidieron al quedarme embarazada y, además, acudí a diversas entrevistas personales en las que fui consciente de que me habían descartado por estar en edad casadera o de tener hijos.

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