La Rioja

La píldora que hará el trabajo del gimnasio por ti está en camino

Varios gimnastas.
Varios gimnastas. / Archivo
  • Un estudio identifica las reacciones moleculares durante la actividad física, a fin de replicarlas con medicamentos en esta década

Uno de los grandes propósitos para cada año nuevo es adelgazar. Las comilonas navideñas se han acabado tras el Día de Reyes y cuidar la dieta vuelve a ser para muchos casi una prioridad. Pero la fuerza de voluntad a veces escasea, así que parece estimulante una nueva investigación que garantizaría los beneficios del ejercicio pero sin ningún esfuerzo.

Dicho estudio científico, publicado en Cell Metabolism y citado por la web especializada Quartz, ha revelado un conciso diagrama de estudio sobre las reacciones moleculares durante el ejercicio físico. Y el objetivo de este hallazgo sería identificar sus cambios más importantes, a fin de replicar tales resultados con medicamentos o píldoras.

"Hemos creado un plan de ejercicios que establece las bases para futuros tratamientos, y el reto final es imitar los efectos del ejercicio", ha indicado el Dr. Nolan Hoffman, coautor del estudio e investigador en la Escuela de Biociencias Moleculares de la Universidad de Sídney (Australia). "Ya se había reflexionado durante mucho tiempo sobre varias señales generadas por el ejercicio, pero nosotros hemos sido los primeros en crear este mapa o 'blueprint', y así ahora conocemos la complejidad", ha añadido Hoffman.

El estudio, elaborado en tres años entre la Universidad de Sídney y la Universidad de Copenhague (Dinamarca), ha demostrado que el ejercicio causa 1.000 cambios moleculares en los músculos esqueléticos. Ambos centros universitarios han utilizado una técnica llamada espectrometría de masas, para analizar las modificaciones proteínicas en esos músculos después de la actividad física.

«Dentro de una década»

Se le efectuó una biopsia muscular a cuatro hombres sanos antes de hacer ejercicio; luego pedalearon encima de una bicicleta lo más fuerte que pudieron durante 10 minutos, y finalmente dieron una segunda muestra de su musculatura para ser examinada en Sídney. Pese a todo, los investigadores han admitido que es complicado usar este 'blueprint' para fabricar píldoras.

Pues ningún fármaco supondría esos 1.000 efectos con seguridad, así que Hoffman y sus compañeros tendrán antes que identificar de manera detallada esos cambios biológicos más relevantes. Se ha planteado la creación de un 'blueprint' para personas enfermas, comparando diferencias o similitudes respecto a los datos ya publicados de personas sanas.

Hoffman ha comentado que una píldora del ejercicio sería concebible "por lo menos dentro de una década" y que los miembros de su equipo "están trabajando activamente" para tal desafío. Un medicamento de estas características tendría grandes beneficios para los ancianos, así como para personas con obesidad, con diabetes tipo 2 o con enfermedades cardiovasculares.