La Rioja

Una multitud enfebrecida saluda a la 'Blanca Paloma'

Almonteños voltean el paso de la Virgen del Rocío en un desesperado intento por tocarla. :: Jon Nazca
Almonteños voltean el paso de la Virgen del Rocío en un desesperado intento por tocarla. :: Jon Nazca
  • El impetuoso 'salto de la Reja' y la posterior procesión ponen fin a la Romería del Rocío con un saldo de 10 caballos y un buey muertos

Según la tradición, a principios del siglo XV un cazador encontró la imagen de la Virgen del Rocío y cargó con ella para llevarla a la iglesia de Almonte, pero a mitad del camino se quedó dormido. Cuando despertó, la talla había regresado al lugar de La Rocina. Los almonteños interpretaron el milagro como una señal divina y acordaron construir allí mismo una ermita, hoy de proporciones basilicales. En 1649, una devastadora epidemia amenazaba la aldea. Los almonteños trasladaron a la Virgen hasta la entrada misma de la aldea y cuentan que funcionó como eficaz 'espantaplagas'. En agradecimiento, la nombraron su patrona y acordaron festejarla el segundo día de Pascua del Espíritu Santo. Así arrancaba una de las romerías marianas más festivas, arrebatadas y multitudinarias del mundo.

Ayer, cerca de 120 cofradías y decenas de miles de rocieros desbordaron las frágiles marismas del parque natural de Doñana, a escasos 55 kilómetros de Huelva, para asistir al punto álgido de la celebración. Ese que ocurre de madrugada -esta vez al filo de las 03.30 horas-, cuando el fervor explota y los almonteños más devotos se revuelven con violencia en medio de una multitud enfebrecida para disputarse a empujones la gloria de saltar la 'Reja' y hacerse un hueco como porteador de la 'Blanca Paloma'. Si es preciso, saltando cabezas. La victoria mariana allí no entiende de obstáculos.

Pese a los forcejeos, los intentos desbocados de algunos romeros por tocar el paso con los dedos, el griterío, la polvareda y los niños aterrorizados sobrevolando la muchedumbre en brazos de sus progenitores, la procesión culminó con éxito una edición más y la 'Blanca Paloma' regresó entera a su capilla.

Rebujitos y caras conocidas

Con el éxtasis colectivo concluye una peregrinación tan lucrativa como mediática. No en vano, desde que la desaparecida Carmina Ordóñez lo popularizó, se ha convertido en un desfile de rostros conocidos. Ataviados con sus mejores trajes flamencos, este año se han dejado ver cubriendo alguna etapa de la romería Vicky Martín Berrocal, Laura Sánchez, Carlos Herrera, María del Monte o Eva González.

Además de muchas risas, palmas, cantes, ríos de rebujitos y alguna que otra ampolla, El Rocío deja un saldo de diez caballos y un buey muertos en la Hermandad de Triana. Son tres menos que en 2016. Entonces, tres équidos se ahogaron al desbocarse y adentrarse en el agua en el desembarque, en la aldea rociera. Desde 2007, la romería ha costado la vida a un total de 129 cuadrúpedos.

El Rocío cuenta con un grupo de veterinarios del llamado Plan Romero, un dispositivo que vela por la seguridad de los animales durante la travesía y que también se ocupa de efectuar autopsias a los que mueren por el camino.

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