La Rioja

La Audiencia de Sevilla da carpetazo al caso de los abusos del «psiquiatra de los famosos»

  • Un juez archivó la causa al entender prescritos la mayoría de los delitos, y solo se le investiga por mala praxis

El supuesto caso de los abusos sexuales cometidos por un prestigioso psiquiatra sevillano entre sus pacientes, mujeres de la alta sociedad sevillana, se ha quedado en nada. La Audiencia de Sevilla ha confirmado el archivo de la causa, que ya fue ordenada en primera instancia hace un año por la prescripción de los delitos y que fue recurrida por las víctimas. Ahora, la investigación sobre Javier Criado continuará solo por supuesto trato degradante contra una de las mujeres denunciantes.

En el auto notificado ahora, la Audiencia rechaza el recurso presentado por una decena de presuntas víctimas, que entendieron que se aplicó indebidamente el principio de prescripción en los ocho delitos imputados inicialmente a Criado, entre ellos intrusismo, abuso sexual continuado e inducción al suicidio. Así, señalaban que la prescripción no debía tener en cuenta la fecha en que ocurrieron los hechos, sino el momento en que las víctimas tuvieron “capacidad para entender lo que les había ocurrido y el daño psicológico producido”.

No obstante, la Audiencia respalda el auto de primera instancia y señala que aunque los hechos “pudieran revestir trascendencia penal, acaecieron en un periodo muy amplio de tiempo que comprende desde septiembre de 1985 hasta enero de 2008”. Y recuerda que las fechas en las que se presentaron las denuncias superan ampliamente los plazos de prescripción, ya que no se formalizaron hasta 2015. De esta forma, la causa solo sigue adelante por un supuesto delito contra la integridad moral de una de las mujeres, que dice haber sido insultada, cometido en ese mismo año 2015.

El caso saltó a la luz pública cuando Matilde Solís, exmujer del duque de Alba, publicó una carta en redes sociales en la que explicaba el calvario vivido con la persona a la que recurrió en busca de ayuda, ligando su intento de suicidio en 1999 con una llamada que días antes le hizo su terapeuta, un prestigioso psiquiatra de la alta sociedad sevillana, columnista en varios medios de comunicación y muy vinculado al mundo cofrade de la ciudad. A raíz de esa carta, numerosas personas, entre ellas cargos de responsabilidad institucional o esposas de políticos y empresarios, se sumaron a su relato detallando sórdidos episodios similares, en ocasiones siendo aún menores de edad, en los que relataban cómo el médico se aprovechaba de su situación de debilidad.