La Rioja

Noruega, primer país del mundo que apaga su red de FM para sustituirla por radio digital

Los locutores Berit Olderskog (d) y Geir Schau (c) cierran la era analógica.
Los locutores Berit Olderskog (d) y Geir Schau (c) cierran la era analógica. / EFE
  • Abandona la frecuencia modulada para «aumentar las emisoras y enriquecer contenidos» al adoptar un nuevo estándar

Noruega se ha convertido este miércoles en el primer país del mundo en abandonar progresivamente la radio en frecuencia modulada (FM), para así adoptar un estándar digital empezando en la provincia noroccidental de Nordland, un proceso que se extenderá al resto del país durante todo el año.

El apagado se ha realizado a las 11.11 hora local (10.11 GMT) durante un acto celebrado en la biblioteca de Bodø, capital provincial, y en presencia del director general de la radiotelevisión pública NRK, Thor Gjermund Eriksen, quien ha calificado tal momento de "histórico".

Según sus promotores, el sistema de transmisión digital de audio (DAB, por sus siglas en inglés) permitirá "aumentar las emisoras y enriquecer contenidos" por un coste ocho veces inferior a la FM, sistema que se puso en marcha desde Estados Unidos en 1945.

El sistema DAB se difunde por vía herciana, permite cubrir mejor todo el territorio, volver a escuchar un programa (o podcast) y difundir más fácilmente un mensaje de alerta en caso de catástrofe o de situaciones de urgencia, afirman las autoridades noruegas.

"La gran diferencia y la principal razón de esta gran mutación tecnológica es que queremos ofrecer una mejor oferta de radio a toda la población", explica Ole Jørgen Torvmark, director de Digitalradio Norge, que reúne a los profesionales del sector, como la radio pública NRK y la privada P4.

NRK y las otras grandes emisoras nacionales han sido los impulsores de un proyecto polémico que pasó tres veces por el Parlamento desde su aprobación inicial en 2011 hasta ser adoptado finalmente el mes pasado, y al que se oponen dos tercios de la población, según un sondeo reciente.

Noruega, un país decididamente orientado hacia las nuevas tecnologías, lleva años preparando esta transición pues el DAB y la FM conviven desde 1995. Además 22 radios de ámbito nacional ya emiten en digital y todavía hay espacio para otras 20, cuando con la FM solo podía haber un máximo de cinco cadenas nacionales.

Sin embargo muchos noruegos creen que este cambio es prematuro y, según el sondeo publicado por el diario Dagbladet en diciembre, el 66% de los noruegos están en contra de la desaparición total de la FM (17% están a favor).

El 74% de la población ya tiene al menos un aparato que capta la señal digital pero en cambio sólo un tercio de los automóviles pueden captar el nuevo sistema. Para solucionar el problema en los coches, hay que comprar un adaptador que cuesta entre 1.000 y 2.000 coronas (entre 110 y 220 euros) o comprar otra radio.

Voces discordantes

"Es completamente estúpido porque no necesito más emisoras de las que ya tengo", ha comentado a la agencia AFP Eivind Sethov, un jubilado de 76 años que vive en Oslo. "Es demasiado caro, espero que bajen los precios antes de comprar un adaptador para mi coche", ha añadido.

Según Ole Jørgen Torvmark, de Digitalradio Norge, no hay motivos para preocuparse. "Está claro que cuando hay un gran cambio tecnológico muchos se hacen preguntas y son críticos (...) pero la mitad de los oyentes ya está escuchando cada semana emisoras que antes no hubieran podido existir".

Si Noruega es un país pionero en la digitalización de su radio es en parte por su topografía de fiordos y montañas y su población muy dispersa, que hace muy cara la difusión de emisoras en FM.

El proceso de extinción empezará en la provincia de Nordland el 11 de enero a las 11h11 (10h11 GMT) y luego seguirá por todo el país durante todo 2017, con lo que millones de transistores se quedarán obsoletos. En Europa, países como Suiza, Gran Bretaña y Dinamarca están siguiendo los mismos pasos pero otros siguen rezagados.

"Está tomando mucho tiempo", lamenta Simon Spanswick, presidente de la Association for International Broadcasting (AIB), y denuncia que muchos países son contrarios al cambio digital para evitar el descontento de la población que tendrá que "invertir en nuevos equipos".